domingo, 1 de noviembre de 2026

¿LE DEBEREMOS ALGO A LA VIDA?

Es inevitable, en días como estos, no pensar en la fragilidad de la vida. Los sucesos más importantes de nuestras vidas no fueron planificados, no los agendamos con fecha y hora exacta, sin embargo llegaron puntuales al lugar y al día en que conoceríamos a las personas más significativas de nuestras vidas  y las despedidas llegarán tan puntuales como  las anteriores. No se puede agendar el amor, la felicidad, tampoco la muerte. 

He escuchado  a demasiadas personas responder con temor al  imaginar el último día de su vida y no es llegar a ese día, es cómo estaremos cuando ese día llegue, ¿le deberemos algo a la vida?.  Bueno si a ese día llegaste con la sensación de no haber sido feliz, la deuda la tendrás contigo.
¿Cuántas veces te han dicho que todos  daremos cuentas cuando partamos de este mundo? Yo también lo creo, tengo la seguridad de que así será, pero discrepo  en algunas cosas con la idea que maneja la espiritualidad. Creo que de lo que se nos pedirá cuentas, es de todas las oportunidades que tuvimos de ser felices y no tuvimos la capacidad de tomarlas, simplemente no las elegimos.

La vida no va de cumplir plazos, de llenar casillas, de estar a la altura de las expectativas de los demás. Primero que nada, déjame decirte que los "demás" deberían estar ocupados con su propia vida, no con la tuya; la tuya es algo que debería importarte solo a tí, por eso es que cuando llegue su tiempo, de lo que te pedirán cuentas es de la forma en que llevaste adelante tu vida.

Tenemos una idea equivocada de Dios, creo que nadie sabe exactamente cómo es, pero hay algo que sí puedo asegurarte, la expresión DIOS ES AMOR, no es una falsedad, en absoluto y es desde ese amor que seremos juzgados. Creo que no existe nadie que haya amado a alguien alguna vez, haya sido feliz con la infelicidad de  la persona amada. ¿Crees que Dios te dio tu vida, como el mayor de sus regalos, pensando que con ella serías la persona más infeliz del mundo? Cuando llegue su tiempo, verás con absoluta claridad que tenías todo para ser feliz, ¿entonces por qué no es así ahora?, ¿por qué hoy no podemos darnos cuenta lo inmensamente felices que somos  o que podremos ser? porque estamos viviendo al revés. Buscamos la forma de ser felices en  todo lo que vemos, hacemos, tenemos,  etc. Tenemos  muchas ideas de cómo podemos ser felices, pero nunca nos detenemos a pensar ¿cuándo me siento feliz? y la palabra clave aqui es: SENTIR.
Por  eso vivimos al revés, porque nunca nos detenemos a pensar dónde, cuándo, cómo, con quién nos sentimos felices.

Las cosas más importantes que pasan en nuestra vida, lo son porque cuando sucedieron nos sentimos  inmensamente felices, y te lo digo de la forma más seria que puedas imaginar, casi nunca fueron planificadas. ¿Imaginadas?; es posible, pero planificadas, programadas o agendadas es algo imposible.
Esto es así, porque no venimos a este mundo en solitario, porque nuestras vidas ya fueron escritas por nuestro creador, ¿podemos alejarnos del camino? SI y es un rotundo si, porque quien te ama también te deja ser libre, pero tomar el sendero más largo solo te dará la posibilidad de vivir más experiencias, será tu elección que sean  buenas  o malas. La persona que estaba  destinada para construir un futuro contigo llegará a tu vida, aunque tú podrías ya haberlo hecho con otra persona, ¿alguna vez escuchaste algo similar?, bueno ese es un claro ejemplo de haber elegido tomar el camino más  largo.

Solo recuerda que esta existencia es frágil y por tanto tiene un tiempo limitad. Uno no piensa que es feliz, uno siente que es  feliz, esa es la diferencia.







domingo, 18 de octubre de 2026

SENDEROS QUE SE RECORREN CON EL ALMA

He estado trabajando en un nuevo proyecto literario; nací con la escritura como vocación, disfruto cada etapa que forma parte del proceso creativo y una de ellas es la  investigación. Bueno siguiendo este camino me topé con esta historia de San Agustín y el niño que trataba de llenar un hueco en la  arena, con el océano. Se cree que esta leyenda hace referencia a que un ángel se le apareció para ayudarlo a que comprenda el misterio de la Santísima Trinidad. ¿Por qué quise compartir contigo esto?, no porque quiera que juntos meditemos sobre el misterio de la Santísima Trinidad, no. Lo hago porque en cada proyecto que  inicio hay sin lugar a dudas una "ayuda extra" de la cual realmente no estoy consciente. Al parecer, también San Agustín se encontró con ella, cuando intentaba escribir su libro  sobre la Santísima Trinidad.

Paulo Coelho, en su libro "El Alquimista", uno de mis favoritos, escribe lo siguiente: "Todos los día, el señor nos da -  junto con el sol - un momento en el que  es posible cambiar todo lo que nos hace  infelices. Todos los días tratamos de fingir que no  vemos ese momento"

¿Qué pasa?, que a veces ya nos encontramos recorriendo un  camino, uno que quizá no elegimos con el alma y si  no ponemos el alma en lo que estamos haciendo, no podremos sentirnos vivos. Todo lo que hacemos o lo  que decimos, se traduce en  lo que hacemos sentir con lo que hacemos. Y esto no aplica solo para la parte artística, cada profesión, cada oficio, cada vocación que llevamos adelante, tiene el potencial de transmitir lo que hacemos con el alma. Me gusta recordar la escena de la película "La Casa del Lago", cuando Alex (Keanu Reeves) invita a Kate ( Sandra Bullock) para que  recorra la ciudad conociendo todos los edificios y casas cuya arquitectura es fascinante y francamente uno como espectador hace el recorrido constatando por sí, que evidentemente se trata edificaciones grandiosas!! Este de hecho  es un mensaje que se repite en otro momento de la película cuando Simon (Christopher Plummer) el padre de Alex, le reclama que este desperdiciando su talento para la arquitectura, construyendo edificios sin belleza arquitectonica.

Hasta ahora, te he llevado por un pequeño recorrido de leyendas, libros y películas que se han quedado grabadas en mi mente, porque las personas que participaron de esos proyectos siguieron la ruta que les mosttraba su alma. Emprender este camino es saber que en algún momento te sorprenderás diciendo: "¡Qué increíble, no sé de dónde salió esta idea, pero es buenísima!" porque no  hacemos este viaje solos, Dios lo hace con nosotros. Nuestras existencias tienen un propósito, y es uno muy importante.  Sabes que estamos en los tiempos en que para las personas, es importante SENTIRSE IMPORTANTES, valga la redundancia, pero me gustaría que un día pudieras comprender lo valioso que eres para Dios.

Si, a veces equivocamos el camino; todos en algún  momento de nuestras vidas, sea el área que sea, llegamos a esa encrucijada en que podemos tomar el mismo camino que ya estuvimos recorriendo o elegir tomar el otro que se nos presenta, uno del cual ignoramos todo. Tomarlo sería lo mismo que saltar al vacío, pero sin embargo el alma no deja de susurrarnos que lo hagamos. Como sabes, Dios nos hizo libres y eso incluye seguir el camino que queramos, pero tienes que saber, que tarde o temprano volverás a encontrarte con esa encrucijada, posiblemente más viejo y volverás a hacerte las mismas preguntas, porque naciste con un propósito y en él  esta todo el misterio de tu existencia, de tu paz y de tu felicidad.

Conocí una persona que soñaba con ejercer la profesión de médico; era escaso de recursos y en su tiempo este era un  factor determinante para seguir la carrera de medicina, hizo todo el esfuerzo y consiguió inscribirse a primer año, procuró invertir menos en su alimentación para poder comprar los libros que necesitaba, al cabo de un tiempo enfermó y con gran pesar tuvo que dejar la carrera  para elegir la de profesor. Bueno, Dios no comete errores; fue el mejor de su área pero eso no es lo importante, lo verdaderamente importante es la oportunidad que tuvo de  transformar vidas, no solo de los colegas que tuvo a su cargo, también de los estudiantes y sus padres. Si te quedaste pensando  en que de haber tenido los recursos probablemente lo hubiera hecho igual pero desde la profesión que le gustaba, no  estás comprendiendo lo que trato de decirte y para aclarar  un poco más, déjame contarte que hubo otra persona, que sí pudo seguir la carrera de medicina y lo hizo con los escasos ingresos que tenía su madre, por la atención de una pequeña tienda de golosinas. 
Tú propósito no depende de si tienes dinero  o no; creo que las cosas verdaderamente importantes, nunca dependen de ello. Se trata simplemente de que no dejes de escuchar esa voz que nace de tu alma, esa que te va indicando el camino, TU CAMINO. Nadie más lo puede seguir por ti e indudablemente no hará feliz a nadie más.

Creo que la verdadera trampa no es haberte equivocado, la verdadera trampa es convencerte de que ya es demasiado tarde. Voy a referirme a una parte del libro "El Curioso Caso de Benjamin Button",  de F. Scott Fitzgerald, donde el autor nos dice: "Nunca es tarde para ser quien quieres ser". ¿No crees que el sentido de la vida, debería ser sentirse vivo?






domingo, 11 de octubre de 2026

MIRA TU VIDA CON MAS AMOR

Hay lugares que el alma elige por alguna razón que hasta ahora desconozco y francamente no sé si sea porque lo elegiste que empiezas a atesorar recuerdos inapreciables allí, o porque de alguna forma la vida conspira para que  las cosas y las personas que son importantes para tí, vayan escribiendo páginas de tu historia en lugares así y vayan marcando una época de tu historia... de tu vida.

No siempre puedo, pero hace muy poco fui a caminar a ese lugar y lo hice en compañía de una amistad de años, siempre hay tanto que conversar con amigos de siempre, y no buscas temas "importantes" solo conversas de la vida,  pero no de esa que pasa todos  los días frente a tí. Lo haces de esa vida que  transcurre en  tus proyectos inacabados, en los sueños postergados, en las despedidas que no planeaste, en fin, en esa vida que transcurre en ese mundo tan tuyo que solo unos pocos, muy pocos, conocen.

Caminar siempre consigue aclarar mi  mente, esta vez no fue diferente; me di cuenta que a veces y espero que muy pocas; no  somos conscientes de cuán bendecida es nuestra vida, porque no  somos capaces o no somos conscientes de cuán afortunados somos. Elegimos vivir en un  constante inconformismo, una constante queja. 
A veces hace falta poner las cosas en perspectiva. Soy de las últimas personas en aconsejar  que compares tu camino  con el de alguien más, pero de vez en cuando, sobre todo si sientes que lo "malo" ya te ha  sobrepasado, viene bien; para descubrir dos cosas importantes: Que tus problemas no son tan grandes como  lo piensas y  que todos, absolutamente todos, estamos enfrentando nuestras propias batallas, que no hablemos de ello no significa que nuestras vidas sean perfectas, pero te digo esto: si prestas atención a la mirada de las personas, te darás cuenta.

Me gusta pensar que si nuestra vida no sirve para llevar luz a los demás, ¿qué sentido tiene nuestra existencia? Desde esa perspectiva procuro ESTAR presente cuando acompaño a alguien, en la tarea que sea, nunca vas a saber cuándo alguien necesita  un poco de ayuda, aunque esta solo se traduzca en una palabra amable, una palabra de ánimo y si Dios quiere  y te elige para que seas su instrumento, quizá tu ayuda, sea algo más que eso y no importa el lugar, puede ser una reunión de amigos, conocidos o compañeros de trabajo. Hay una satisfacción que llena de vida el alma, saber que pudiste ayudar a alguien aunque sea solo por un breve  espacio de tiempo.

Creo que la mayor parte del tiempo nos quejamos porque nos oponemos a los hechos que suceden de forma imprevista y desordenan nuestro mundo en formas que jamás imaginamos. 
Lo primero que debes saber, aunque sea difícil, es que todo esta bien!! y lo esta, porque aunque no lo entendamos, todo esta sucediendo de acuerdo a la voluntad de Dios y eso no puede estar mal. Por fe, sabemos que sea cual sea la situación, se resolverá, tarde o temprano; pero hay algo más difícil que requerirá un poco más de trabajo interior: Saber cuál es el propósito por el cual Dios permitió que suceda. Todo  lo que pasa en nuestras vidas tiene un  propósito, y cada situación se presenta para hacer de nosotros alguien un  poquito mejor de lo que éramos, pero creo que eso ya lo sabías.

He conocido personas que por toda reacción se han enojado con Dios, al punto de alejarse de él; pero ¿te digo algo?, él es el dueño de nuestras vidas, nosotros no escribimos nuestras historias y hay una razón muy simple, no somos dueños del tiempo, no conocemos lo que pasará más adelante, ni siquiera sabemos cuánto tiempo es "mas adelante"; nosotros solo vivimos un día a la vez y registramos nuestro paso  por esta vida. Uno no discute cuando desconoce de lo que esta hablando. Guarda silencio, escucha, observa y si con suerte, hay algo que pueda decir, lo hace; pero confía porque su amor lo sostiene y descansa en ello.

Hay más vida cerca de la luz, de lo que puedes imaginar y por lo general es muy simple, si sabes ver con los ojos del alma. Cada vez que eliges vivir en la queja, en el egoísmo, en  la "escasez" y no la uso solo en el sentido material y en  todas las formas en las que te rodeas de oscuridad, tú mismo te estas negando ese espacio de luz que te pertenece. Mira tu vida con más amor, comprenderás que hay más gozo, paz y bienestar de lo que puedas  imaginar.







domingo, 4 de octubre de 2026

UN ENTORNO SALUDABLE

No tengo la seguridad de que alguien sepa, cómo se siente ocupar un entorno  saludable, simplemente porque  nuestra mirada sobre las personas que caminan junto a nosotros y nosotros mismos, es poco objetiva. En el primer caso, nuestro juicio es afectado por los sentimientos que nos vinculan con esas personas y en el segundo caso, porque nos inclinamos a uno de dos extremos: somos las eternas victimas o los eternos culpables.
 
Tener una visión objetiva de nosotros mismos  es  saber con absoluta seguridad que habrá  mucho que corregir de  uno mismo si lo que  se quiere es sostener relaciones saludables, pero también requiere de nosotros la misma objetividad para dejar de justificar comportamientos ajenos,  que nos lastiman.
 
Se necesita  mucho amor propio para saber  que no tienes por qué tolerar acciones, palabras o actitudes que no contribuyen a tu bienestar, pero también se requiere mucho valor para reconocer que hay mucho o poco que debes corregir para no lastimar a  las personas que amas.
 
Algunas personas prefieren refugiarse en el "trabajo" o en cualquier otro lugar que demande una gran cantidad de tiempo para no tener que  pasar mucho tiempo en su casa y es algo que jamás reconocerán de forma consciente, pero sus constantes ausencias serán las palabras que evitan pronunciar. Entonces nos encontramos con los cónyuges, padres, hermanos a medias, no se ausentan por completo, pero sus presencias son cada vez más escasas.
 
Creo que la vida merece algo más que un tiempo que perdemos o que preferimos no  invertir en las personas equivocadas y es a esta última palabra  a la que quiero darle importancia; porque uno no ocupa lugares equivocados y menos, interactúa o vive con las personas equivocadas, no es tan fácil como realizar una compra equivocada y devolver el producto, porque uno invierte sentimientos, afectos que restan objetividad hasta que finalmente se ha hecho demasiado tarde.
 
Demasiado tarde, porque ya se invirtieron años de la vida que como sabes, no van a volver.  Solo se puede construir relaciones sanas, cuando es consciente de quién es, una persona con virtudes y defectos, consciente de que debe fortalecer los primeros y trabajar en los segundos, y a partir de esta claridad ocupar entornos saludables en los que aquellos a los que decidimos incluir  en nuestras vidas trabajen en sí mismo, como lo haces tú.
 
Si, al final del día, es más lo  negativo que aquello que consideras positivo, por el respeto que te mereces y que merecen los demás, abandona ese entorno tóxico o deja de frecuentar a las personas que lo generan. La vida es demasiado importante como conformarte con algo que no te aporta de  manera  favorable  y esta lejos de hacerte feliz.
 





 
 
 
 
 
 
 

sábado, 19 de septiembre de 2026

A VECES, SOLO HAY QUE SEGUIR

No me gusta pensar que hay buenos y malos tiempos, sencillamente porque es solo la vida siendo vida, con sus luces y sus sombras y si pensamos en la espiritualidad la cosa se simplifica  mucho más aún, pues es solo la voluntad de Dios sucediendo y eso jamás esta mal, pero hay días, semanas, meses que realmente te gustaría dejar en el olvido; en ese rincón del alma al que jamás quisieras regresar por la fortaleza que tuviste que tener para enfrentar cosas  que jamás imaginaste que lo harías y entonces cuando pensabas que ese tiempo quedó atrás, reaparece un día cualquiera de una forma inimaginable. 
Aparece solo para recordarte lo difícil que fué, todas las dudas, los temores, la tristeza y todo  lo que haya arrastrado consigo ese tiempo, pero como sabes  uno nunca sale igual de tiempos así, no tienes la seguridad de que hayas salido  más fuerte, porque no  se siente así, pero debiste serlo; lo que si tienes por seguro es que Dios estuvo  ahí, como lo esta hoy y como lo estará mañana y ese el punto de partida, el bastón en el que te apoyas, la mano que te sostiene y te invita a seguir.

SEGUIR, a pesar de toda tristeza, toda inseguridad,  todo temor, toda duda. Sigues porque sabes que si Dios estuvo  en el pasado, sosteniéndote en medio de la tormenta, lo seguirá haciendo hoy.
Sigues, porque la vida no se detiene, aunque tú detienes tu vida, la reduces a despertar cada día tratándote de convencer de que  todo esta bien aunque no lo piensas así.

Si, nos gustaría que esos "malos tiempos" se queden en el pasado, pero a veces la vida nos juega una mala pasada y vuelven a tu presente y aunque a primeras luces no estés consciente de ello y quieras volver a  la ansiedad que te genero  ese tiempo, eventualmente empiezas a encontrarte con la personas más segura y más fuerte en la que te has convertido. Te descubres como esa persona de fe, que antes se acercaba a Dios, pero que hoy ya no imagina un día sin conversar con él y es en esas conversaciones que empiezas a darte cuenta que lo que sí no puedes hacer es reducir tu vida a unas cuantas actividades, por temor de que algo nuevo pueda presentarse.
Lo sabes, porque ahora conoces tu fe, conoces lo que Dios puede hacer en tí y en tu vida y empieza a crecer en tí una confianza que antes no conocías.

Entonces sabes que no son las personas (creo que nunca lo son), no eres tú; es Dios obrando en tí diciéndote: 

SIGUE


Y puede que al principio no lo hagas con seguridad pero lo harás, te descubrirás dando un paso y luego otro y otro, hasta que comprendes que no importa lo que pase, lo que sí no puedes hacer, es dejar de vivir y no lo harás por nadie, salvo por ti; porque te descubrirás en todos esos días que ya superaste, en todo el valor que requirió enfrentar un día a la vez y sonreirás, en paz; porque descubrirás que no lo hiciste en solitario, que fuiste testigo de una promesa de Dios, que se hizo viva en tu vida: Yo estaré contigo hasta el fin de tus días

Todo inevitablemente vuelve a estar bien, porque a veces "esos tiempos" que no quieres recordar, regresan para recordarte que era solo una lección más; inesperada: SI, pero aprendida, igual que las demás. No eran "esos tiempos", los que amenazaban con volver, eran las heridas que aún quedan por sanar y que a fuerza de olvido habían sido enterradas, hacía falta que las vuelvas a mirar para cerrarlas en bien, confiando en que si el amor sana, cuánto más no hará el amor de Dios en tí.



domingo, 13 de septiembre de 2026

MANIFESTAR LA VIDA EN CALMA

Si me sigues desde que empecé a escribir aquí, sabes que disfruto de leer e ir al cine. Fiel a mis costumbres y aunque últimamente se ha vuelto un desafío sacar tiempo para aquello que disfrutamos, hace unos días me permití ir a ver la película de Sandra Bullock y Nicole Kidman "Practical Magic" (prácticamente magia, en su traducción al español), que por supuesto, se las recomiendo. Creo que no tengo que decirte que la elegí, porque creo  profundamente, que estamos rodeados de magia, puede que no de la forma  en que se ve en la película, pero ver los colores del cielo  al amanecer, es algo mágico para mi. 
La disfrute mucho, pero la razón por la que se las comento hoy, es porque transmitía un mensaje que también estuvo dando vueltas en mi mente desde hace algún tiempo: Solo hay que vivir.

Curioso, que también en la película el guionista haya elegido utilizar este mensaje en varias partes y que justo yo la haya ido a ver, aunque hablando con sinceridad, no es algo que deba extrañarme, porque cuando Dios quiere que sepas  algo, utilizará todos los medios para que su mensaje llegue hasta ti y este fue el caso.

¿De  cuántas formas eliges sobrevivir'? Porque  ciertamente, de algún modo, todos lo estamos haciendo hoy en día. Hemos resignado la vida, a un simple proceso  de sobrevivencia. Es difícil sentirnos vivos cuando lo único que hacemos es llenarnos de preocupaciones, de obligaciones, de responsabilidades y todo cuanto nos quite la paz, la alegría y el bienestar. 
Es triste, cómo; algunas personas corren riesgos innecesarios, solo por sentirse vivos; ¿te ha pasado alguna vez? Bueno, sentirse vivo es más simple que eso.

Sentirse vivo, no es solamente existir, despertar cada día, llevar adelante la rutina de siempre, enfrentar los desafíos que se nos presenten, y claro; de vez en cuando recibir buenas noticias, asistir a celebraciones, aunque muchas veces elijas hacerlo para mantenerte distraído. No, eso es sobrevivir, pero sentirse vivo es otra cosa, es manifestar la vida en calma, como se disfruta cada bocado de una de tus comidas favoritas.
Es visitar el alma y SENTIRLA, sentir todas esas emociones que te conectan con la vida, es sentarte a presenciar la majestuosa belleza de la naturaleza, estamos rodeados de ella!!, es reírte con solo escuchar la risa sincera de un  niño. Cuando la alegría es verdadera se hace imposible no contagiarse de ella.

Vivir es  también saber alejar los temores, especialmente aquellos que frenan tu avance. Hay algo que siempre recomiendo a las personas a  las que ayudo a realizar una mejor gestión emocional y es  que se hagan cargo de su propia felicidad, la felicidad  de los demás, no es responsabilidad tuya, simplemente porque tu no viniste a vivir la vida de alguien más, tú viniste a vivir tú vida y por tanto no debes negociar con  nade ni con nadie, cómo ser feliz. Solo tú conoces el camino. Sentirse vivo, es eso; es saber que muchas veces, las más de  las veces; tendrás que salir en defensa de tu propia vida, y debes empezar por alejarte de todo aquello que te resta  vida.

Hay temores, justificados o no; que solo te quitan paz mental, pero sobre todo tu capacidad de disfrutar tu vida. La mayor parte del tiempo, el miedo es un  monstruo que existe solo en tu mente. Gigante: si, pero sin capacidad de afectarte salvo que tú se lo permitas.
Con frecuencia, imaginamos escenarios que jamás llegan a pasar, pero mientras los alimentamos mentalmente, nos roban la paz, nos generan ansiedad, angustia y una clara y evidente sensación de  inseguridad. De pronto parece que  la vida, es algo sobre lo cual no tenemos control, en absoluto y por tanto estamos expuestos a todo tipo de escenarios adversos sin que podamos hacer nada al respecto.

No conozco una peor forma de sobrevivir, que alimentando esos temores y dejando de hacer cosas que forman parte de nuestra normalidad, qué decir de las cosas que disfrutamos!! Sé que últimamente, aunque siempre lo  he hecho, te he estado hablando mucho de Dios, pero es que no se puede pensar la vida sin él. 
Nosotros no tenemos forma de saber lo que va a suceder el siguiente segundo de nuestra existencia, pero sabemos que él obra en  bien y con amor para nosotros, que es el capitán de nuestra nave y que él camina junto a nosotros. Esa en la clave para alejar esos temores, que tienden a paralizarnos, saber que Dios obra siempre en bien de nosotros y es en verdad la luz que alumbra toda oscuridad. No, no estamos desprotegidos, ni siquiera estamos solos!!!

Vive, nada más simple que eso; aunque ahora mismo no lo sientas así, pero empieza con las pequeñas cosas que fuiste postergando por una u otra razón. 





sábado, 5 de septiembre de 2026

HABITAR UN RECUERDO..

¿Te ha pasado alguna vez, que un recuerdo se ha mantenido en tu mente de forma persistente?, puede que  incluso se trate de una canción de la que ni siquiera recuerdas el título, pero la melodía se pasea por tu mente insistentemente, al punto que llegas a pensar que vas a enloquecer si no recuerdas cuál era el título. O por el contrario, has pensado que es extraño que recuerdes  tanto un momento que ni siquiera tiene importancia. Bueno, como sabes, tengo gran admiración, por la mente y la increíble forma de funcionar  que tiene. 

¿Qué pasa con esos recuerdos?, ¿cuál es la razón por la que se presentan?, ¿por qué a veces los habitamos aunque nuestra mente este ocupada por las preocupaciones de siempre? y sí, los habitamos, porque es tan fuerte su presencia, que hasta podemos recordar detalles como el clima que hacía ese día, la ropa que traíamos o dónde estábamos en ese tiempo y lo cierto es  que  recordar es volver a vivir, así que sería bueno que empieces por preguntarte: ¿qué sentimiento despierta en tí ese recuerdo?, podemos al  menos considerar que no apareció porque sí, verdad?

He pensado en esto, porque hay un recuerdo en particular al que mi mente vuelve una y otra vez, se trataba de un día común, una salida común, que hoy nada de común tiene, porque ese día estaba con dos personas a las que guarde cerquita de mi corazón, porque ya no tengo la fortuna de tenerlas conmigo y fue una gran salida, pero además de la melancolía asociada a sus ausencias, simplemente no conseguía descubrir cuál era la razón de su presencia, hasta que finalmente descubrí la razón y como  ya debes imaginar, se trataba de un pequeño recordatorio sobre la persona que entonces solía ser.

Uno no puede reducir la vida a todo lo que se  puede ver a simple vista, como sabes la vida es eso  que pasa en  todo lo que sentimos mientras interactuamos en las actividades diarias; y si bien el único tiempo que debemos habitar realmente es nuestro presente; hay, en ocasiones, la necesidad de revisar cosas que posiblemente dejamos pendiente que sin proponernolos siquiera regresan un día cualquiera, como luces de un semáforo que nos piden  que detengamos nuestra marcha.

Habitar un recuerdo, es saber que el alma nos esta  pidiendo que dialoguemos con ella, para  recordar qué pensábamos entonces, qué metas teníamos o con qué soñábamos, la forma en la que tratamos a quienes están en nuestro recuerdo o las palabras que compartieron con nosotros. Hay un propósito por el cual, ese recuerdo en particular regresa al presente y solo tú puedes saberlo.

Hay  mucho  que sucede en ese mundo interior al que  muy pocas veces damos importancia. Una de las cosas que lamento más de  nuestros días, es que nos hayamos puesto al servicio de un mundo completamente material, y es así; porque así como un dolor es la alarma que enciende la necesidad de ir al médico, así también la mente nos lleva de regreso a momentos de nuestra vida que necesitamos revisar porque ya tenemos las herramientas o los conocimientos necesarios  para explicarnos algo que quizá en su tiempo  no comprendíamos, solo  que conocemos tan poco de nuestro mundo  interior que ignoramos por  completo cómo interactúa con nosotros.

La vida solo puede entenderse y vivirse a travez de lecciones aprendidas, versiones mejoradas de nosotros mismos, el  claro  reflejo de  nuestro crecimiento interior, el mismo que nos prepara para las nuevas tareas que tendremos a cargo, las personas  nuevas que conoceremos, los nuevos lugares a los que tendremos que ir. 
No hay  nada que vivas porque sí; todo te esta preparando para el nuevo tiempo que  se abre ante tí, pero como  seguramente ya sabes; uno no puede tomar atajos,  lo  que necesita ser sanado o corregido se hará de cualquier forma, aunque para eso, debas viajar a tu pasado y resolver lo que dejaste pendiente.