He estado trabajando en un nuevo proyecto literario; nací con la escritura como vocación, disfruto cada etapa que forma parte del proceso creativo y una de ellas es la investigación. Bueno siguiendo este camino me topé con esta historia de San Agustín y el niño que trataba de llenar un hueco en la arena, con el océano. Se cree que esta leyenda hace referencia a que un ángel se le apareció para ayudarlo a que comprenda el misterio de la Santísima Trinidad. ¿Por qué quise compartir contigo esto?, no porque quiera que juntos meditemos sobre el misterio de la Santísima Trinidad, no. Lo hago porque en cada proyecto que inicio hay sin lugar a dudas una "ayuda extra" de la cual realmente no estoy consciente. Al parecer, también San Agustín se encontró con ella, cuando intentaba escribir su libro sobre la Santísima Trinidad.
Paulo Coelho, en su libro "El Alquimista", uno de mis favoritos, escribe lo siguiente: "Todos los día, el señor nos da - junto con el sol - un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. Todos los días tratamos de fingir que no vemos ese momento"
¿Qué pasa?, que a veces ya nos encontramos recorriendo un camino, uno que quizá no elegimos con el alma y si no ponemos el alma en lo que estamos haciendo, no podremos sentirnos vivos. Todo lo que hacemos o lo que decimos, se traduce en lo que hacemos sentir con lo que hacemos. Y esto no aplica solo para la parte artística, cada profesión, cada oficio, cada vocación que llevamos adelante, tiene el potencial de transmitir lo que hacemos con el alma. Me gusta recordar la escena de la película "La Casa del Lago", cuando Alex (Keanu Reeves) invita a Kate ( Sandra Bullock) para que recorra la ciudad conociendo todos los edificios y casas cuya arquitectura es fascinante y francamente uno como espectador hace el recorrido constatando por sí, que evidentemente se trata edificaciones grandiosas!! Este de hecho es un mensaje que se repite en otro momento de la película cuando Simon (Christopher Plummer) el padre de Alex, le reclama que este desperdiciando su talento para la arquitectura, construyendo edificios sin belleza arquitectonica.
Hasta ahora, te he llevado por un pequeño recorrido de leyendas, libros y películas que se han quedado grabadas en mi mente, porque las personas que participaron de esos proyectos siguieron la ruta que les mosttraba su alma. Emprender este camino es saber que en algún momento te sorprenderás diciendo: "¡Qué increíble, no sé de dónde salió esta idea, pero es buenísima!" porque no hacemos este viaje solos, Dios lo hace con nosotros. Nuestras existencias tienen un propósito, y es uno muy importante. Sabes que estamos en los tiempos en que para las personas, es importante SENTIRSE IMPORTANTES, valga la redundancia, pero me gustaría que un día pudieras comprender lo valioso que eres para Dios.
Si, a veces equivocamos el camino; todos en algún momento de nuestras vidas, sea el área que sea, llegamos a esa encrucijada en que podemos tomar el mismo camino que ya estuvimos recorriendo o elegir tomar el otro que se nos presenta, uno del cual ignoramos todo. Tomarlo sería lo mismo que saltar al vacío, pero sin embargo el alma no deja de susurrarnos que lo hagamos. Como sabes, Dios nos hizo libres y eso incluye seguir el camino que queramos, pero tienes que saber, que tarde o temprano volverás a encontrarte con esa encrucijada, posiblemente más viejo y volverás a hacerte las mismas preguntas, porque naciste con un propósito y en él esta todo el misterio de tu existencia, de tu paz y de tu felicidad.
Conocí una persona que soñaba con ejercer la profesión de médico; era escaso de recursos y en su tiempo este era un factor determinante para seguir la carrera de medicina, hizo todo el esfuerzo y consiguió inscribirse a primer año, procuró invertir menos en su alimentación para poder comprar los libros que necesitaba, al cabo de un tiempo enfermó y con gran pesar tuvo que dejar la carrera para elegir la de profesor. Bueno, Dios no comete errores; fue el mejor de su área pero eso no es lo importante, lo verdaderamente importante es la oportunidad que tuvo de transformar vidas, no solo de los colegas que tuvo a su cargo, también de los estudiantes y sus padres. Si te quedaste pensando en que de haber tenido los recursos probablemente lo hubiera hecho igual pero desde la profesión que le gustaba, no estás comprendiendo lo que trato de decirte y para aclarar un poco más, déjame contarte que hubo otra persona, que sí pudo seguir la carrera de medicina y lo hizo con los escasos ingresos que tenía su madre, por la atención de una pequeña tienda de golosinas.
Tú propósito no depende de si tienes dinero o no; creo que las cosas verdaderamente importantes, nunca dependen de ello. Se trata simplemente de que no dejes de escuchar esa voz que nace de tu alma, esa que te va indicando el camino, TU CAMINO. Nadie más lo puede seguir por ti e indudablemente no hará feliz a nadie más.
Creo que la verdadera trampa no es haberte equivocado, la verdadera trampa es convencerte de que ya es demasiado tarde. Voy a referirme a una parte del libro "El Curioso Caso de Benjamin Button", de F. Scott Fitzgerald, donde el autor nos dice: "Nunca es tarde para ser quien quieres ser". ¿No crees que el sentido de la vida, debería ser sentirse vivo?

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