Jamás he dejado de sorprenderme con la forma única que tienen de ser las personas, cada una de ellas tiene una miscelánea de características que hace de cada una, un tesoro valioso.
Llevo ya cinco años dedicando parte de mi tiempo al asesoramiento en la gestión emocional de las personas, y ha sido, desde el primer momento, una feliz aventura que ha requerido de mi toda mi atención y dedicación en el sentido de que he tenido que ajustar la metodología al sello particular de cada persona y cada historia de vida con la que llega.
Me gustaría que cada persona que apostó por mejorar su calidad de vida, pudiera ver de una forma objetiva; LA INCREIBLE HISTORIA que ha escrito de su propia vida. He tenido la inmensa fortuna de poder verlo, pero esto no ha sido fácil para ninguno de ellos y no ha sido así, porque estar en el campo de batalla, no permite ver que vas ganando.
Sé que imaginar que tus días trascurren como si estuvieras en el "campo de batalla", suena duro, nadie quiere estar en un ambiente tan devastador, caótico y con un alto riesgo de perder la vida y créeme cuando te lo diga: muchos de ellos realmente pierden su vida, pero no es como ahora mismo debes estar imaginando. Su cuerpo no muere, por lo menos no en el tipo de batalla que enfrentan, no; pero una parte de ellos, sí que lo hace.
¿Te acuerdas que siempre te invito a que no elijas pensar en el peor escenario? Bueno, este caso es el mismo; si bien la palabra "muerte" no es agradable para muchos, aunque con cada día que pasa, todos nos acercamos a ella y eso en el sentido completo de la palabra, no esta mal. Nuestra historia terminará tarde o temprano, por eso considero que la peor forma de perder el tiempo, es correr tras cosas que no aportan en nada al propio bienestar, a la propia felicidad.
A riesgo de alejarme un poco del tema que me ocupa esta semana, quiero recordarte que la vida, la felicidad, la paz, y todo lo que aporta al bienestar espiritual, es algo que se busca, se consigue y se enriquece en ese magnífico mundo interior que descansa en cada uno de nosotros. Jamás voy a entender, por qué buscamos la felicidad en el mundo exterior, en cosas materiales, como si uno podría comprarla de alguna manera.
Ahora bien, igual lo escrito líneas arriba viene bien para seguir con mi tema, porque una de las cosas que casi nadie pudo apreciar, a pesar de asistir ya varias sesiones, es que la única persona capaz de prodigarles el bienestar que tanto ansiaban eran ellos mismos y es que uno mismo es responsable de sí mismo, de prodigarse amor, de generarse paz y no menos importante: ser la compañía que necesita en sus horas de soledad, de tristeza y por supuesto de alegría.
Una de las primeras cosas que les digo cuando inician su tiempo de aprendizaje, es que el trabajo, lo harán ellos mismos, que el cambio que anhelan lo producirán ellos mismos y que sus mentes son las que irán mostrando el camino que deberán seguir.
Es, por tanto, aunque parezca obvio, sumamente importante tener un conocimiento completo y absoluto de quien es uno, en cada una de sus facetas. Es importante estar conscientes, verdadera y completamente conscientes del amor propio.
Parece algo tan sencillo verdad?, pero muchas de las heridas que han calado hondo en el alma, se han producido, porque no fuiste capaz de cuidar de ti mismo, como deberías. Hay mucho que produjo caídas que detuvieron tu camino, que permitiste tú mismo. Y algo que ha conmovido profundamente mi corazón en cada ocasión que lo he presenciado, es el momento en que las personas descubren que son las personas que más "aman" las que les han producido sus mayores heridas. Esto no es malo del todo, pero es una verdad difícil de asimilar, especialmente cuando te haces una simple pregunta: ¿cómo es posible que una persona a la que le he dedicado lo mejor de mi vida, ha sido capaz de lastimarme asi? Bueno, se requiere de mucho tiempo, hacer que uno entienda que la verdad detrás de esa pregunta es que el responsable de esas heridas, has sido tú porque decidiste depositar tu felicidad en otra persona, cuando tú siempre fuiste el único responsable de ello.
Llevar una relación sana contigo mismo, es saber que la única persona capaz de cuidar de ti, de protegerte, de pensar en tu bienestar, eres tú mismo y que con seguridad también serás la única persona de sostener contigo mismo los diálogos más importantes.
Mi deseo, es que llegues a disfrutar de la maravillosa compañía eres tu mismo y que conozca el silencio lleno de diálogos que puedes sostener contigo mismo. Sabiendo que solo conociendo la increíble persona que eres tú, vas a poder apreciar la belleza interior de alguien más y por ende, vas a estar preparado para compartir tu vida con otra persona de una forma saludable para ti.
"Me fui a otra parte, a buscar el amor que prometían los libros
y que nunca había podido encontrar en la vida"
Albert Camus
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