Siempre he sido de las primeras personas que recomienda no aceptar la oscuridad de nadie, no dejarse contaminar o si prefieres no aceptar la enfermedad de nadie y a pesar de saber esta simple verdad, también para mí es muy difícil, pero últimamente he estado procurando vivir en la luz y aferrarme a todo lo que ello implica, por supuesto a toda decisión le siguen las acciones, pensamientos y palabras que correspondan con nuestro bienestar.
Siempre he sido de las personas que ven la vida en blanco y negro; jamás he negociado con ello. Lo que esta bien, esta bien y lo que esta mal, esta mal y punto. Y he procurado actuar en consecuencia de ello, cuando he cometido un error con alguien, no he demorado en pedir disculpas, pues lo que esta mal, siempre estará mal, no hay forma de justificar nada, a eso es a lo que me refiero; uno simplemente no negocia con ello, porque después querrá negociar con cosas que tienen que ver directamente con la propia felicidad.
Ultimamente he tenido la mala fortuna de coincidir con personas que en lugar de llevar luz, lo que hacen es propagar la oscuridad y hacen también su trabajo que encima se ufanan de ello. Puede que el efecto de sus actitudes, sus palabras o sus acciones te duelan y te afecten por un largo o corto tiempo, dependerá de cuánto eres capaz de realizar una adecuada gestión emocional y espiritual, pero te cuento un secreto?: Esa oscuridad en la generalidad de las veces, regresa al lugar de donde salió y es así porque no halló la manera de hacer casa en tí.
Uno no se queda donde no es bienvenido
No es tarea tuya lidiar con la forma de ser de las personas, ni aquello a lo cual deciden aferrarse; pero hay una gran verdad: UNO SIMPLEMENTE DA LO QUE UNO TIENE
Y no me refiero a lo material; no, me refiero a lo que uno ha cultivando con los años, a fuerza de caerse y levantarse una y otra vez; a fuerza de equivocarse y aprender. Saber que todo lo que llegue a tu vida, en lo bueno o lo malo que pudo pasar, tiene un solo resultado, hacer de ti una mejor persona de lo que fuiste y en esa dirección emitir tanta luz que sea lo único que dejes a tu paso, porque déjame decirte que las personas te recordarán por aquello que fuiste capaz de dar y dejar a tu paso en por sus vidas. Y no, no es ponerse el disfraz de cordero porque tarde o temprano relucirá aquello que has alimentado en tu interior.
Si no eres capaz de llevar luz a la vida de otros, qué sentido tiene tu existencia?

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