Ocupar una casa es una cosa, construir un hogar es otra. Hay algo que nos distingue como personas y no me refiero a lo que se puede ostentar en ámbito material.
La mayoría de las personas desconoce la importancia que tiene mejorar en todos esos aspectos que no se ven, en esos que nos enriquecen y que constituyen nuestro verdadero valor en esta vida.
Como persona tienes que saber que abrir camino o ser guía en la vida de tus hijos, requiere algo más que proveer sus necesidades materiales, como padre estas llamado a proporcionarles a tus hijos todas las herramientas que les llevaran a tener bienestar y satisfacción en su vida.
No comprendía por qué algunas personas, quizá la mayoría; me decía "yo no voy a hacer con mis hijos lo que hicieron mis papas conmigo". Honestamente creo que ni siquiera quienes lo piensan están conscientes de la importancia que tiene ese pensamiento.
Lo cierto es que nuestros padres nos educaron desde sus propias existencias "rotas", cada uno de ellos en su tiempo fueron niños heridos, lastimados por sus padres quienes a su vez cargaban sus propias heridas.
No se puede formar seres humanos fuertes, si primero no sanas las heridas que heredaste de tus padres. Lastimosamente no siempre somos conscientes de esto; nos sumergimos en el marasmo de la vida, en llenar casillas en el tiempo esperado y evitamos reparar en todo que necesitamos sanar. Antes de llevar adelante la vida de a dos, primero tienes que ocuparte de ser una persona completa para ti.
No puedes esperar que aquello que sientes que te falta lo vaya a completar alguien más porque solo estarías compartiendo el espacio físico. ¿Cómo se puedes compartir con alguien cuando tu mismo tienes una concepción incompleta de la vida?.
Tener la capacidad de sanar tus heridas, es saber que primero tienes que saber identificar todas esas heridas que se generaron en tu infancia, que muy posiblemente esas heridas fueron originadas por tus padres, así que sí; definitivamente no puedes hacer lo mismo que hicieron tus padres contigo, pero en el sentido completamente humano y espiritual.
Construir un hogar para tu familia cuando no has sido capaz de construir un hogar para tí mismo, es un error más común de lo que puedes imaginar.
Sí, el amor sana, pero no lo hallarás fuera de tí. Solo tú conoces el camino hacia tu sanación interior y de nuevo, si no eres capaz de amarte de la manera correcta, no serás capaz de amar de la forma correcta a nadie más, incluso si estamos hablando de tus propios hijos. Te digo esto, porque con seguridad ya debes saber que tus padres no te lastimaron porque no te querían, simplemente no sabían cómo quererte de la forma correcta, porque nadie se los enseño a ellos tampoco.
Llegar a encontrar a la persona correcta para llevar adelante un proyecto tan importante, no es como adquirir experiencia en un trabajo; lo que trato de decirte es que, no la hallarás buscando entre varias personas hasta dar con la correcta. Hallar a esta persona, es reconocer en ella los mismos valores, es saber que ella mira en la misma dirección que tú, porque pensar en el gran desafío de educar a tus hijos, es saber que primero tienes que contar con alguien que esta preparado para transmitirle las herramientas que haran de esa personita un ser humano fuerte en todos los sentidos.
Mira tu vida, conócete en todo en lo que te gusta y te disgusta, en lo que te duele y en lo que te fortalece, sana lo que debas sanar. Construye primero un hogar para tí y no pienses si los años están pasando, o si ya tienes los recursos económicos suficientes, eso llegará de todas maneras. Ocúpate primero de tí mismo, es tu responsabilidad, nadie más lo hará por ti.

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