domingo, 28 de agosto de 2016

PARA MIRAR SIEMPRE ADELANTE

Amigos:
Bienvenidos!!!, cómo los encuentra la vida en este día maravilloso?, a las puertas de una semana no menos maravillosa!!!!.
Dejar el pasado empieza por dejar todas los pesos que atormentan el alma, que nos quitan la paz y nos dejan tan vulnerables que un simple soplido del viento puede derrumbarnos. 
Se hace necesario abrir los brazos para abrazar esa vida que se nos presenta cada nuevo día, a ese reverencia que nos hace con el primer destello de la luz matinal que nuestros ojos perciben, a ese primer respiro hondo que  llena el alma de tanta esperanza, de tanta paz..... 

Por mi parte he tenido una semana llena de emociones, he recorrido estos días como un tobogán lleno de curvas, de subidas y bajadas, y he asimilado ¡Qué necesario se hace volver a ser feliz!, como aquella preciosa canción de Facundo Cabral.

Recorriendo las calles de mi ciudad, una de tantas he pasado por un lugar que ya había recorrido mil veces antes, sin embargo la última vez fue distinto, por las cosas de la mente, un recuerdo se asomo a mi presente no solo para mostrarme una época pasada, sino también el rostro de una persona que todavía hoy comparte mis días, pero qué distintos eramos entonces.... La sensación que evoco ese recuerdo no solo dejó gran nostalgia; vaya uno a saber por que a veces regresan esos viejos fantasmas; dejó también grandes interrogantes: ¿Por qué la vida nos roba momentos, por qué nos roba personas, por qué nosotros cambiamos con ella?.

Descubrí que no es la vida la que nos roba, somos nosotros los que dejamos ir aquello que un día fue muy valioso, somos nosotros quienes dejamos que sean la experiencias (mayormente dolorosas aunque no niego que las buenas también lo hacen) las que marquen el ritmo de nuestro tiempo, de las personas que se alejan y de aquellas que llegan, de nosotros mismos....

Descubrí que las personas de fe, hablamos con mucha facilidad de la oración pero qué lejos estamos de saber que el gran enigma de la oración es la confianza.
Rezamos por tantas cosas!!, rezamos por tantas personas!!; le pedimos a Dios tanto y lo hacemos con tanta fuerza que cuando no se cumple lo que pedimos, cuando no vemos realizado aquello que ansiamos, inevitablemente aparece la angustia, el llanto, la decepción, la desesperación. Empezamos a preguntarnos por qué Dios no querría darnos lo que le pedimos, una extraña e incomprensible rabia y frustración empiezan a crecer en nuestro espíritu y terminamos albergando dudas sobre el poder infinito de Dios.

Son tantas las caídas, son tantas las personas que se han burlado cada vez que nos han visto rezar sin ver nada para lo cual se había rezado a Dios.
Sin embargo, es preciso callar la voz de la gente, incluso aquella que proviene de nuestro interior y que nos invita a caer en todos los escenarios antes mencionados, es preciso buscar ese precioso silencio del alma donde reside la voz de Dios. Es preciso saber que realmente estamos así, llenos de dudas, de angustia, de frustración y desesperación porque lo que no se hizo fue nuestra voluntad.

Rezamos, claro que rezamos; pero en el fondo no buscamos la voluntad de Dios, buscamos nuestra propia voluntad, no somos capaces de ver que esas oraciones se hilaron a la luz de la confianza; de saber que Dios sabe lo que hace, que sea cual fuere el resultado de aquello por lo cual pedimos siempre será algo bueno porque Dios sabe lo que hace, porque siempre se hace su voluntad y ella no esta lejos de nuestro bienestar o el de aquella personas por la cual rezamos.

Por todas esas veces que rezamos y creímos que Dios no nos había escuchado; llenamos el alma de tanta amargura, llenamos el alma de tantos "fracasos", que poco a poco esa gran "fe" se va alejando de nuestra vida, y es tanta la amargura que poco a poco la vida también se va alejando de nosotros... 
Un día ya no somos los mismos, ya no disfrutamos, ya no somos felices con poco, ansiamos llenar ese vacío con tantas cosas pero las cosas difícilmente llenan el alma.

Un día pasamos por un lugar y el alma nos susurra al oído que en un tiempo algo lejano fuimos personas muy distintas, personas felices; un día la vida vuelve a tocar nuestra puerta para recordarnos que todavía hay mucho por hacer, que aún podemos reencontrarnos con las personas que solíamos ser, ahora ya no rezamos esperando ver hecha nuestra voluntad, ahora sabemos que Dios ha conducido nuestras vidas solo que nosotros poco sabíamos de ello..... 
Un día Dios nos conduce por un lugar que habíamos recorrido una infinidad de veces para reencontrarnos con la persona que fuimos un día, para relatarnos tantos viajes que hizo el alma, para mostrar las heridas que dejó el tiempo, PARA MIRAR SIEMPRE ADELANTE..... PARA VOLVER A SER FELIZ.

Que esta semana, puedas comprender que a veces lo único que podemos hacer es aceptar la voluntad de Dios y descansar en la confianza de que eso siempre significa que estaremos bien. Hasta la próxima!!!.







domingo, 21 de agosto de 2016

UN SIMPLE VISTAZO AL PASADO

Amigos:
Bienvenidos!!!; cómo les ha ido esta semana?, pienso que muchos de ustedes al igual que yo, han vivido un cúmulo de experiencias buenas y malas; el espíritu se enriquece enormemente cuando atraviesa estos momentos claroscuros y la humildad se engrandece cuando uno confirma una vez más que nuestras vidas y nuestros destinos residen solo en las manos de Dios.
Ustedes saben que desde este pequeño espacio siempre he invitado a celebrar la vida, a disfrutar plenamente el hecho de que estamos vivos y a hacer pleno uso de este precioso regalo que Dios nos dio, a la luz de estas afirmaciones uno se pregunta qué sucede con aquellas personas que se  rehúsan a hacer pleno uso de su derecho a la vida y eligen vivir en la oscuridad de sus resentimientos, rencores o fracasos.

No hay nada más devastador para el espíritu que dejarse llevar por el recuerdo de sucesos que ya no pueden cambiarse o borrarse, lo vivido forma parte de nuestras historias, nos guste o no; son parte de un capítulo más que no se puede modificar. Esto es lo curioso de la vida, pues al dedicarme a escribir se que antes de la historia final uno puede revisar y reescribir muchos páginas, lo que no sucede con la historia de nuestras vidas, ésta simplemente se construye con cada uno de nuestros días, se hilvana con el fino hilo de cada una de nuestras decisiones.

Sin embargo esas páginas que encierran vivencias que han causado un hondo pesar en nuestros corazones deben cerrarse de forma apropiada, pues el cerrarlas dejando tras ellas una huella honda de resentimiento, rencor o tristeza solo nos causará más daño, es por eso que Dios a veces permite que echemos un vistazo a ese "pasado" tan doloroso, pues solo reviviendo esos recuerdos podremos salir airosos de ellos; las heridas del espíritu a veces se resuelven de la misma forma que las heridas del cuerpo, pues cuando una herida ha cerrado con infección interior, es necesario volver a abrir la herida para limpiarla adecuadamente para que empiece recién su sanación total.

Si no somos capaces de limpiar adecuadamente las heridas del alma, tarde o temprano nos causaran más daño que la herida inicial. El espíritu precisa limpiarse de todos esos sentimientos que afectan negativamente el curso normal de nuestra vida.
Un simple repaso de lo que hemos vivido que causa un hondo pesar nos llevara a abrir heridas que creíamos cerradas, nos llevara a recordar episodios dolorosos en los que probablemente debimos haber perdonado o quizá debimos habernos perdonado por los errores que cometimos y esto mis queridos amigos es mucho más difícil de hacer.

El revivir un episodio doloroso nos llevara a ver con más objetividad lo sucedido, nos llevará comprender la forma de actuar de quien nos haya herido o nuestro propio accionar, y es que las personas (incluyéndonos) no somos perfectos, cometemos un sin fin de errores y estamos hechos de virtudes y de defectos.

Un simple análisis de los sucedido con la maravillosa ayuda del tiempo nos hará ver que tal vez pudimos reaccionar de forma diferente frente a un hecho en concreto o quizá no; pero definitivamente nos ayudará a otorgarnos la paz que solo el perdón puede darnos, a comprender que se hizo lo mejor que se pudo bajo determinadas circunstancias, nos ayudará a entender que las despedidas son necesarias para disfrutar mucho más del gran tesoro que representa la compañía de aquellos que  hoy forman parte de nuestros días, nos ayudará a comprender que aferrarnos al dolor aunque para eso sea preciso apegarnos al rencor o al odio no nos devolverá nada, salvo un inmenso malestar que con el tiempo no nos dejara vivir.

A la luz de este razonamiento es preciso recordar que el arrepentimiento no tiene mayor utilidad que mantenernos presos de un momento determinado de nuestra vida, si no somos capaces de mirar hacia adelante con el espíritu en paz no conseguiremos avanzar como adultos saludables, pues ésta es la tarea más difícil que todos tenemos en nuestras vidas.

Que tengas por delante siete días inolvidables y maravillosos sabiendo que el accionar de las personas no depende de nosotros pero si la forma en la que reaccionamos frente a determinadas situaciones; definirá nuestra propia salud interior. Hasta la próxima!!!!.




domingo, 14 de agosto de 2016

DONDE DESCANSA LA VIDA

Amigos:
Bienvenidos!!!, La vida sigue su curso, nos parezca o no, estemos de acuerdo o no; la vida esta pasando como agua entre las manos, sin que podamos hacer nada para detener un solo minuto de ella, Y cuántas veces habremos querido detener el tiempo especialmente cuando atravesamos esos días llenos de felicidad que de tanto en tanto se presentan en la vida, pero no podemos ni siquiera en esos momentos pues el tiempo sigue su curso.
Apenas hace unos días daba la bienvenida a agosto y ya estamos en la mitad del mismo, si; el tiempo pasa volando.... ¿También lo hacen nuestras vidas?.....

Sinceramente creo que si, nuestras vidas también pasan en un abrir y cerrar de ojos; ¿nos damos cuenta de ello?, considero que para poder  dar respuesta a esta pregunta lo primero sería pensar si realmente nos damos cuenta que estamos vivos.

Nuestras vidas se desarrollan alrededor de una hermosa dicotomía y es que desde que nacemos creemos que estamos vivos, pero nuestra existencia muchas veces se desarrolla muy lejos de la vida.
Parece ser toda una contradicción, lo cierto es que a lo largo de nuestros primeros años tenemos una idea más clara de lo que es sentirse vivos de lo que pasa en el resto de nuestra vida.

Que seamos poseedores del gran tesoro de la vida no nos garantiza que seamos expertos en vivir ese gran tesoro; uno no viene con un manual bajo el brazo, al cual consultar en cada momento de duda o dificultad que se presenta y las más de las veces elegimos el camino que nos aleja de esa vida que teníamos el deber de vivir.

Son muchas las elecciones que nos alejan o nos acercan a la gran experiencia de la vida; cada una de ellas requiere de nuestra parte una decisión y es que la vida misma es una elección, es una decisión. ¿Somos conscientes de ello? o nos dejamos arrastrar con la corriente como marionetas sujetas a la suerte o al rumbo que el mundo va marcando.

No se puede hablar de vida, sin tener que mencionar la palabra mundo, no vivimos como islas aunque muchas veces nos gustaría; a diario nos vemos sumergidos en la vorágine de los días que se desarrollan en un mundo carente de muchas cosas, principalmente de amor; es inevitable sentir que nuestras existencias languidecen enterradas por el "amor" al dinero, a la apariencia, a los placeres, a las posesiones.

¿Cómo puede vivir el alma en un mundo tan vacío?, la respuesta correcta que aparece en el horizonte de mis pensamientos es: Decidiendo vivir.
Uno puede dejarse arrastrar como un objeto inanimado, sin vida; o pelear aunque muchas veces eso signifique ir contracorriente, aunque a veces eso signifique que debamos agotar nuestros esfuerzos tratando de mantener esa maravillosa sensación de sentirse vivo a pesar de todo.

Amar nuestras pequeñas pero propias existencias puede significar la diferencia entre la vida y la muerte, se que muchas veces hemos escuchado decir que el amor es la mayor fuerza de todas y es así,  esto lo podemos experimentar claramente en la forma en la que enfrentamos nuestras propias batallas.
Elegir trabajar en aquello que nos llena de alegría en lugar de elegir un trabajo de muy buena paga es un paso de muchos que deberíamos dar en pos de esa vida que amamos.

Debemos tomar elecciones todos los días, siempre nos rondarán aquellos caminos que nos muestren vidas fastuosas llenas de lujos pero recuerden que siempre se pueden construir mansiones pero muy pocos construyen hogares.

Para poder vivir es preciso ver la vida tal cual es, empezar por cuidar el alma para poder enfrentar este mundo; pues solo las cosas que enriquecen el alma pueden mostrarnos el camino de la vida.
No todo aquel que tiene su propia vida en sus manos puede decir que esta vivo, eso solo se puede ver en la mirada de sus ojos, en aquel brillo donde descansa la vida, en ausencia del cual descansa la muerte porque la boca puede repetir muchas palabras, solo el alma le da vida a cada una de ellas. La diferencia entre una y otra siempre sera una decisión personal.

Que esta semana sea maravillosa!!!. Hasta la próxima.








domingo, 7 de agosto de 2016

ARCILLA EN LAS MANOS DE DIOS

Amigos:
Bienvenidos!!, Nuevo mes, finalmente ingresamos al octavo mes del año, ya no falta mucho para que debamos despedir también este año, y espero que así como vamos cerrando capítulos de nuestra vida años tras año, lo hagamos con cada uno de los meses como páginas llenas de nuestras vivencias que invariablemente no regresaran más.
Desde esta perspectiva es bueno que abracemos el perdón no solo a quienes hayan podido producir heridas profundas en nuestros corazones, sino para con nosotros mismos por todos aquellos errores que cometimos y que dejaron huellas hondas en nuestras vidas, saber perdonar y perdonarse es el único camino que puede devolvernos la paz interior. Ha iniciado un nuevo mes, ¿qué les parece si ponemos en práctica lo dicho?.

Atravesar cada uno de los días de nuestra vida no nos exime de tener experiencias dolorosas, despedir a alguien que se quiso mucho es una de las más difíciles de enfrentar, poder salir sanos de cada uno de estos momentos es más que una responsabilidad, un deber que tenemos para con nosotros mismos, sin embargo las más de las veces orillados por la situación somos presas de la desesperación y por consiguiente de la frustración, la tristeza y la sensación de abandono por parte de Dios no tardan en hacerse presente; si pudiéramos resumir todo en una sola frase sería: Sufrimos por nuestra falta de fe.

Escuchar que alguien nos diga eso, en momentos difíciles de nuestra vida, más aún si a cada momento musitamos oraciones hilvanadas una después de la otra; hace que realmente sintamos rabia, para con los demás, para con nosotros, para con Dios mismo.

Si, definitivamente estamos sufriendo, y aunque hemos estado rezando no vemos la respuesta de Dios, por lo menos no la que estamos esperando; pero se nos olvida que cada uno de nosotros somos arcilla en las manos de Dios, que hay momentos de nuestras vidas en los que aquello que pedimos coincide con la voluntad de Dios y otros en los que probablemente no podamos hacer nada mas que dejarnos guiar por su mano  hasta donde su voluntad nos lleve.

Ningún camino es completamente ausente de sufrimiento y ningún camino esta ausente de alegrías; lo que sucede con frecuencia es que oscilamos entre los dos extremos.
No es raro que nos convirtamos en presos de la desesperación cuando nuestras oraciones no tienen la respuesta esperada y es probablemente esa desesperación la que no nos permite escuchar lo que Dios nos esta diciendo, a veces solo debemos esperar y estar muy atentos para que esos momentos en los que el alma parece haberse adentrado en la oscuridad terminen por dar paso a la luz.

Solo somos arcilla en las manos del Señor, a veces jugamos a ser dueños de nuestro destino y éste esta depositado en las manos de Dios, poder aceptar esto en nuestras vidas podría significar la diferencia entre un espíritu sano de otro que esta enfermo, pues la constante "lucha" es lo que nos lleva a contaminar nuestro espíritu con rencor, con reproches, con tristeza, con frustración al punto de hacernos sentir lo seres humanos más inútiles, incapaces de controlarlo todo.

Si, evidentemente nunca podremos controlar lo que pase cada día, pero sí que podemos controlar lo que pasa con nosotros, la forma en la que enfrentamos aquello que desconocemos y la manera en que reconocemos que hay momentos en los que lo único que podemos hacer en sentarnos y dejar que Dios moldee nuestros espíritus de tal forma que podamos salir de cada situación adversa completamente sanos.

¿Podemos hacer algo?, si que podemos; aunque muchas veces esto signifique que no podemos cambiar nada, tal vez lo único que podemos hacer es dejarnos llevar por la marea alta durante la tormenta, pero invariablemente no vamos solos, pues Dios va junto a nosotros. Que podamos ver que esto es así, dependerá únicamente de la calma y la paz que tenemos como fruto de la aceptación de su voluntad y la seguridad de que será él mismo quien remedie toda situación pues solo somos arcilla en las manos de Dios.

Que este mes sea tan dichoso como sea posible!!!. Hasta la próxima.



domingo, 31 de julio de 2016

¿CUANDO FUE LA ULTIMA VEZ QUE ME SENTI VIVO?

Amigos:
Bienvenidos!!!, último día de Julio; este mes pronto quedará atrás con todo lo bueno y malo que nos haya dejado, con todas las cosas maravillosas que no esperamos y que nos sorprendieron con su llegada y con todas aquellas que ansiamos con el corazón y que no vimos nunca.
Un nuevo mes inicia; ¿cuánta emoción esta implícita en esta palabra, la esperanza de que eventos maravillosos se presenten como la demostración más grande de que estamos vivos!!!, a esperar lo mejor de Agosto, que ya no falta nada para que inicie.

Esta semana, me encontré con muchas historias interesantes, cada uno de nosotros se encuentra con muchas lecciones, muchos aprendizajes, muchas historias de valor que "debe" atesorar en su camino.
Escuché términos nuevos, que ahora forman parte de mi vocabulario como lo fue la palabra Psiconeuroimnulogía la cual pone de manifiesto la influencia de factores psicosociales sobre la respuesta inmunológica. Es interesante ver que uno puede tener el control sobre sus pensamientos y por ende sobre su propia salud, no les parece?.

Hay que aclarar que éstos son conocimientos nuevos, que es muy probable que apriori uno  no comprenda en toda su dimensión lo que esto significa pero uno puede al menos caminar con una mente amplia capaz de asimilar nuevos conceptos y nuevas formas de encarar distintas cosas que tienen que ver con la vida misma.
Siguiendo esta línea también, esta semana; aprendí algo de los transtornos del estado de ánimo; de una forma o de la otra, lo que aprendí esta semana es que la primera obligación que se tiene es con uno mismo. Exactamente eso.

La palabra vida, se pronuncia con una facilidad única, pero qué difícil se actúa en conformidad con ella, lo cierto es que la vida uno no puede darla por sentada y no es por el hecho de que el fin de nuestros días vaya a presentarse cualquier día de estos, más bien porque a veces vivimos sin darnos cuenta que la vida ya abandono nuestro espíritu hace algún tiempo.

Es curioso que esta semana hablemos de esto, pero muchas veces, se hace necesario que limpiemos la casa por dentro, y  más de uno me dirá que lo hace siempre pero este tipo de limpieza escasamente tiene que ver con aquella limpieza de la casa, más bien tiene que ver con la limpieza de todas aquellas costras que el pasado ha instalando en nuestro espíritu. Acumularlas solo nos llevará al deterioro de nuestra salud hasta que llegue un día en que nos veamos orillados, nos habremos puesto entre la espada y la pared.

Para limpiar nuestra "casa" interior, se hace necesario que revisemos muchas cosas, que nos preguntemos muchas otras; por nombrar algunas de ellas, quisiera que se pregunten: ¿Cuándo fue la última vez que reímos a carcajadas?, ¿cuándo fue la última vez que una melodía les hizo bailar sin que se dieran cuenta? .
Uno puede seguir preguntándose infinidad de cosas, para posteriormente dejar a la luz, la última pregunta:¿CUANDO FUE LA ULTIMA VEZ QUE ME SENTI VIVO?.

Podríamos analizar más específicamente qué pasa cuando la enfermedad física se hace presente pero creo que sobre eso hemos tratado ya algunas cosas, esta semana quiero escribir sobre un tema que creo que más  de uno hemos dejado de lado: La obligación que tenemos para con nosotros mismos.
Sucede que la primera obligación que se tiene es aquella con uno mismo.

Uno tiene el deber de prodigarse gozo, alegría, disfrute de la vida misma, tiene el deber de reservar tiempos de su vida para dedicarse a aquello que llenará sus días de bienestar y esto jamás tendrá que depender de nadie más que de uno mismo.
Uno no puede postergar su felicidad para cuando llegue la persona indicada, de tal manera que si esta persona llega sea solo con ella que uno pueda ser feliz, qué triste depender de alguien para ser feliz o estar bien.
Uno no puede quedarse a esperar que lleguen las condiciones ideales para sentirse bien, porque eso no sucederá nunca, es uno mismo quien debe crear las condiciones para ser feliz..... Lo cierto es que la primera obligación que se tiene en esta vida es para con uno mismo.

Solo si conseguimos que nuestro espíritu este sano, podremos disfrutar plenamente de esta vida que verdaderamente es hermosa, porque Dios mismo la creo, porque toda su maravilla, toda su perfección, todo su amor quedan de manifiesto en esta vida que él nos ha dado, en este mundo que él ha creado y para poder verlo, debemos luchar a diario por mantener nuestro espíritu sano, porque ese es nuestro deber porque de otro modo empezaremos a ver este "mundo" y posiblemente nosotros también empezaremos a perecer cada día.

Tomar el control de nuestros propios días, de nuestra propia vida es una tarea sencilla si empezamos a ver con los ojos del alma esa vida que Dios ha puesto en nuestras manos, pero es necesario que esa alma, que ese espíritu este sano y esto solo se conseguirá si empezamos a limpiar la casa por dentro. ¿Qué me dices, estás listo para limpiar tu casa?.

Que esta semana, primera de Agosto puedas ver con claridad que esta vida si que vale la pena vivirse!!!. Hasta la próxima.

En momentos de dificultad, 
la única persona que puede ayudarme 
soy yo mismo







domingo, 24 de julio de 2016

HAY QUE TENER MALA MEMORIA

Amigos:
Bienvenidos!!!. Aquí estamos, frente a la última semana de Julio; ¿cuál es el saldo que les deja?. Si pensamos en la vida como la suma de momentos felices y tristes, ¿cuál es el saldo que les deja este mes?, me gustaría pensar que una mayoría tiene atesorado en sus corazones un cúmulo de momentos felices, lo que en definitiva me lleva al tema de esta semana:

Para ser feliz hay que tener mala memoria

Uno puede y de hecho esta en su derecho de recorrer tantos caminos como la vida y Dios se lo permitan, nuestro paso por la vida es libre y así de libre es nuestra elección de acumular lecciones, recuerdos, enseñanzas.
Tengo la costumbre de leer y reflexionar todo aquello que ha llamado mucho mi atención, esta semana elegí esta frase que encontré por ahí, no pude estar mas de acuerdo, aunque muchas personas a las que se las transmití no coincidieron con mi parecer.

Y es que a las palabras hay que darles vida, eso es lo más maravilloso de nuestro lenguaje, uno puede transmitir tanto con tan solo unas cuantas palabras.
Esta frase es un gran ejemplo, pues personalmente creo que uno debe necesariamente tener mala memoria de todos aquellos eventos que nos hirieron, que nos causaron un hondo pesar, de todos aquellos eventos que dejaron una "herida" en nuestros corazones.... ¿tiene alguna utilidad traerlos permanentemente a nuestro presente?.

Si, creo que para ser felices hay que tener mala memoria para olvidar aquellos rostros que amamos un día y que en su día fueron quienes nos lastimaron de una forma que jamás habríamos imaginado.. 
Si, hay que tener mala memoria para olvidar tantos lugares que habrán presenciado nuestras lágrimas.... Si, hay que tener mala memoria para no recordar el cúmulo de palabras que hirieron nuestra alma al punto que pensamos que no podríamos seguir....

Si, definitivamente hay que tener mala memoria para poder ser felices, porque atesorar tantos momentos oscuros, tantos rostros hirientes que duelen en el alma, no tienen utilidad alguna.
Recordar los momentos felices, esos sí que valen mucho la pena, porque volver a recordarlos es volver a vivirlos, es esbozar una sonrisa con sabor a felicidad en el alma.
Hay que tener "buena memoria" para todo aquello que merece la pena recordar, porque recodar los mejores momentos de una persona o ser querido que nos hizo felices un día, es el mejor homenaje que le podemos hacer no solo porque hoy ya no esta, sino a nuestra vida misma, porque nuestra vida puede ser contada en pequeños y grandes momentos felices y es que si uno ve de aquí para atrás, uno bien puede decir que ha sido una buena vida, que ha sido  una vida que bien merece ser vivida.

Lo que me lleva a la segunda parte de esta entrada. Saber reconocer que nuestra vida no se desarrolla en momentos eternos, ni la tristeza ni la alegría se eternizan en nuestra vida, pasa; todo pasa en su tiempo por ello es justo decir que nuestra vida pasa en ciclos, que cada uno finalice a su turno no es algo que deba dejarnos tristes, más por el contrario es sano y es sensato reconocer que cada ciclo ha sido feliz, a su modo, a su propio ritmo.

Cada ciclo ha dejado algo definitivamente bueno, porque la vida es lo que cada uno elige; uno puede llenar sus recuerdos con el dolor de las despedidas, con la amargura de las caídas, con el rencor de las heridas que no pudieron cerrarse o uno puede cerrar cada ciclo con la gratitud hacia aquellas personas o seres queridos que en su día llenaron nuestros días con la luz de la felicidad, con la alegría de todos esos momentos o lugares que dejaron gratos recuerdos en nuestra mente y en nuestra alma.

No hay en definitiva razón para vivir en el pasado, y más aún un pasado que uno que se cuenta un millón de veces añorando a quienes hoy ya no están y no estarán más o peor aún, echando de menos a a quienes probablemente hoy todavía están cerca pero ya no en nuestra vida.
No tiene ninguna utilidad aferrarnos a un ciclo que ya se cerró, no hay razón para recordarlo con tristeza pues esa melancolía puede estarse robando la alegría de el nuevo ciclo que inicia y es que si fuimos felices un día, con seguridad hoy estamos rodeados de nuevas alegrías, porque esa es la vida.

Las despedidas y la muerte forman parte de ella, pero no son la vida misma pues la vida misma es la alegría que atesoramos en el alma; una que resulta de cada ciclo vivido, solo que a veces hay que saber darse cuenta el momento en el que cambiamos de vagón, el momento en el que ya estamos en nuevas circunstancias, con nuevas personas y saber ser feliz con ello....

En suma, si, yo creo que hay que tener mala memoria y tu?.

Que saques el mayor provecho de esta última semana!!!, me despido con esta preciosa canción de Diego Torres. Hasta la próxima.





domingo, 17 de julio de 2016

EL MISTERIO DE LA FELICIDAD

Amigos:
Bienvenidos!!!. Una nueva semana, un nuevo tiempo; me gusta pensar que cada uno de nosotros a nuestro modo somos la forma en que Dios celebra la vida!!. Hagamos de nuestra existencia la fiesta que siempre estuvo llamada a ser desde el principio, no a pesar de todo más bien por encima de todo.

Creo que el ser humano esta llamado a gobernar esa libertad que recibimos al nacer como uno de los regalos más grandes dados por Dios, somos nosotros quienes decidimos la forma en la que pasaremos nuestros días en este lugar llamado "mundo", al que a fuerza de cometer tantos errores hemos convertido en el lugar más inhóspito para la humanidad y todo ser vivo.

Sí, indudablemente tenemos mas de una razón para anhelar que este mundo sea un lugar distinto, pero eso depende invariablemente solo de nosotros mismos; de la forma en la que encaramos nuestra vida y la forma en la que respondemos a cada problema que se nos presenta.
El ser humano tiene siempre dos caminos ante sí, cuando las dificultades se presentan; Podemos sentarnos a autocompadecernos y con seguridad razones no nos han de faltar, o levantarnos y seguir. 

Aquellos que tienen una fe bien cimentada, tarde o temprano consiguen seguir adelante, no porque las personas de fe sean unos "fenómenos", más bien porque la fe es muchas veces lo único que nos sostiene de pie, porque la presencia de Dios en la vida  de aquellos que creen les dota de una fortaleza espiritual que les lleva a ponerse de pie y seguir.

Sin embargo, el camino de la fe, es un camino lleno de caídas, no porque el seguir a Dios sea solo un camino lleno de lágrimas, más bien porque estar cerca de Dios implica que el velo que cubría nuestros ojos se ha caído, que ahora podemos ver un mundo totalmente distinto al que distinguíamos antes y porque ahora podemos comprender que no se trata solo de nuestra propia existencia, sino también de la de aquellos que están cerca de nosotros.
El velo que cubría nuestra visión nos impedía ver las cosas maravillosas que Dios puso en este mundo, pero así también nos impedía ver que es la felicidad de aquel que tengo cerca donde reside mi propia felicidad.

Cuando uno escucha decir esto, lo que normalmente sucede es que aquello en lo primero que se piensa, es en la felicidad de la persona a la que uno tiene por "pareja"; lo cierto es que el amor es mucho más grande, lo cierto es que el amor encierra a todo aquel ser vivo capaz de llenar de felicidad nuestro corazón.

Uno siempre puede decidir de qué manera pasara cada uno de sus días, fuimos dotados de libertad para buscar nuestra propia felicidad, y es esta búsqueda que a muchos les toma toda la vida que aprendemos una serie de lecciones, tan necesarias para nuestro aprendizaje personal; este camino debe llevarnos inequívocamente a descubrir la propia felicidad en la realización de determinadas acciones que hagan también que alguien más sea feliz.
Es solo en la felicidad que vemos en los ojos de otro ser que comprendemos realmente el misterio de la felicidad.

Solemos caminar con la falsa  idea de que la búsqueda de la propia felicidad es un camino egoísta, uno que se reduce al simple cumplimiento de los más rebuscados "sueños". Solo aquel que esta transitando el camino que Dios ha trazado para sí, podrá llegar a comprender que la felicidad, que su felicidad puede llegar de muchas formas, una de ellas llegará indudablemente cuando uno mismo sea quien propicie la felicidad de otro y es mi más sincero anhelo que un día todos puedan experimentar este tipo de felicidad que llena el corazón de una inmensa dicha y qué decir del bienestar que le hace al alma.

Si tan solo la humanidad comprendería que en ello reside uno de los misterios de la felicidad, y no así en el dinero; este mundo empezaría a tomar el cariz con el cual Dios lo creo, desde el principio.

Que esta semana llene plena de luz para ti. Hasta la próxima!!!.