domingo, 25 de junio de 2017

LA VIDA VALE TU TIEMPO

Amigos!!!:
¿Cómo están?, espero en Dios que sus proyectos se vayan concretando día a día pero sobre todo espero que sus corazones se vayan llenando de felicidad. Llegamos a la última semana de Junio, qué rápido va pasando este año, razón de más para observar nuestro camino, enmendar lo que haya que enmendar y afirmar cada paso dado.
Por mi parte comentarles que este ha sido un mes lleno de bendiciones como espero que lo sean el resto de los meses, con la fortuna de seguir escribiendo que de todo es lo que disfruto a pleno.

Caminando por la vida uno se va dando cuenta que muchas discusiones pudieron haberse evitado, que acariciar el alma no es algo que deba relegarse para un segundo plano y que en suma la vida debe vivirse.
Basta ver a las personas en sus distintas fuentes de trabajo, muchas de ellas llevan sobre los hombros una carga tan pesada y es que cuando uno dedica gran parte de su tiempo a desempeñar un trabajo que no disfruta, tarde o temprano la amargura y el desazón le llevará a tratar con agresividad a cuanta persona se encuentre enfrente.

Creo que no debe haber nadie que se sienta bien después de pelear con alguien, ese es por el contrario uno de los peores estados a los que uno puede llevar al alma, qué decir de un espíritu que ha permanecido encerrado en cuatro paredes, con la más mínima posibilidad de alimentarse de esa vida que le fue entregada al momento de nacer.


Jamás creí que las "circunstancias" determinan la vida de una persona; uno siempre tiene la posibilidad de elegir aquello que le hará bien al alma, haber permitido que nos digan lo contrario es otra de las mayores mentiras que hemos asumido como verdad. 
Lo único verdaderamente cierto es que Dios nos hizo libres y esta libertad no tiene nada en común con aquella que el mundo nos presenta donde aparentemente solo quien tiene "dinero" puede hacer lo que quiera. Hemos permitido que el mundo nos cuente esta mentira tantas veces que el espíritu se fue esclavizando poco a poco, que la felicidad fue encerrada en un "sueño" que algún día veremos realizado y la esperanza fue tirada por la borda de las "necesidades".


Viendo la vida de esta manera uno se pregunta, ¿cuándo dejamos de acariciar el alma?, ¿cuándo la dejamos morir?, ¿cuándo alquilamos nuestra alegría?.......
La peor de las inversiones que el ser humano realiza es la de su tiempo. Uno siempre puede recuperar el dinero, pero el tiempo; ese no vuelve nunca, de ahí la importancia de VIVIR a pleno en cada uno de nuestros días, en cada uno de nuestros minutos, de reír a carcajadas y ensanchar el pulmón a todo su ancho, de ofrecer un sonrisa.... siempre una sonrisa; eso dice mucho más de cada uno de nosotros que la abundante cuenta en el banco que ilusamente creemos que nos hace "superiores".

Hay que mimar al alma, hay que consentirla, acariciarla a cada momento, con cada cosa que alegra el corazón, con cada cosa que nos llena de dicha, con cada sueño que nos acerca a la vida, con cada acción que nos reporta paz, que nos da bienestar. ¿Qué sabrán de todo esto aquellos que alquilaron su vida por unas cuántas monedas?. Judas también lo hizo y terminó muriendo atormentado por el arrepentimiento.
La vida vale mucho más que eso, la vida no vale un poco de dinero, la vida vale nuestro tiempo... TU TIEMPO. 
Dios nos amó primero y por ello nos regalo la vida y con ella la libertad, porque nos amó nos mandó libres, porque él sí que sabe lo que realmente somos capaces de hacer, de generar, si tan solo nos aferramos a nuestro derecho de elegir, a nuestro derecho de actuar.... a nuestro derecho a ser felices.

Tal vez no elegimos el lugar al que vendríamos a este mundo, pero sí que podemos elegir qué hacer desde el lugar en el que nos encontramos, solo hace falta dejar de repetirnos las mayores mentiras que nos ha contado este mundo y que la mayoría ha abrazado como si de eso se tratara la vida.

"A veces es mejor tener paz que tener la razón", una vez leí esto y nunca se me olvidó; nadie tiene más derecho de preservar su bienestar que uno mismo y muchas veces debemos dejar que los demás encuentren su camino, si no pueden ver lo que ahora nosotros somos capaces de ver, despojados ya de la venda que nos impedía ver cuál era nuestro camino, cuál era nuestra misión en este mundo.

Todos estamos llamados a ser "grandes" aunque muchas veces esto solo signifique que vivamos de tal manera que nuestra existencia sea la antorcha que iluminará el camino de los que vienen detrás, creo que muchos han fallado ya en esta empresa, quizá sea por eso que nos costó tanto encontrar nuestro rumbo....

Que esta semana, te regales cinco minutos para ver si realmente estas haciendo uso de tu libertad a pleno y si con ello estas acariciando también tu alma. Hasta la próxima!!!.





domingo, 18 de junio de 2017

ANTORCHAS DE LUZ

Amigos!!:
¿Cómo están?; uno puede advertir como va pasando el tiempo, con solo tener un calendario e ir tachando los días uno a uno, una tarea sencilla cierto?, pero a los días hay que llenarlos de vida, siempre procuro empezar cada semana resaltando las semanas que ya han pasado, si esta concluyendo o empezando un mes o un año; para que puedan apreciar cuántos días ya se han vivido o solo se han visto pasar. Un buen propósito esta semana sería advertir si el tiempo pasado hasta aquí, ha sido vivido realmente y si no, procurar que los que resten dejen una huella significativa en nuestras historias.

Hace un par de días, conocí a una persona que llevó viviendo junto a su cónyuge 52 años hasta qu falleció  y es que nuestros días tienen una fecha límite, tarde o temprano el último día llegará para cada uno de nosotros, por tanto cuando un ser amado se va, debemos consolarnos en el hecho de que solo se adelantó, también un día nosotros llegaremos al último de nuestros días.

Pensando en esta persona es que reafirmé que la vida es solo un viaje, ¿cómo vivimos ese viaje?, ¿cómo llevamos adelante esa aventura?, ¿somos conscientes de que nuestro tiempo es finito?. Es importante que nos hagamos estas preguntas y otras que sean necesarias para apreciar más el tiempo que nos queda,  para no desperdiciarlo preocupándonos por aquello que  de una forma u otra se solucionará, para no alimentar el rencor, la discordia o el distanciamiento con quien es importante, para apreciar la belleza de lo simple.

¿Los sepelios están llenos de  amor?, es curiosa esta pregunta, parecería que sí; vemos a las personas llorando por la partida de un ser querido, uno empieza a valorar sus virtudes, irónicamente empieza a ver que se trataba de una persona de grandes cualidades y valiosos consejos. ¿Por qué esperamos a la muerte para valorar la vida?.

Tenemos la muy mala costumbre de ver con tanta claridad cuando ya no veremos a esta persona nunca más. Nuestros días deberían ser vividos a pleno, deberíamos ser capaces de valorar al que esta a nuestro lado, con todos sus errores y todos sus aciertos, deberíamos ser capaces de valorar cada palabra, cada consejo; nadie perdería su tiempo tratando de ayudar a otro si no la tuviera como una persona importante.

Indudablemente cada día que termina es un día menos, no solo para nosotros, también para aquellos que amamos; ¿por qué esperamos tanto para decir te quiero, te amo, gracias, valoro tu presencia en mi vida, etc.?, ¿por qué cerramos nuestro corazón en lo que debería ser la mejor experiencia de nuestras existencias: La Vida?. Porque llenamos los días con preocupaciones, con reproches, con arrepentimientos, con recuerdos, con frustraciones, con "necesidades".... Escasamente vemos que estamos llenos de "necesidades" si, pero de esas que solo el espíritu conoce y que nos susurra al oído todos los días.

Jamás vi rostros trémulos, llenos de preocupación en aquellos que están a las puertas de realizar un gran viaje, ¿por qué lo hacemos con la vida?, si ese es el mayor viaje que realizará el alma, si pudiéramos comprender que Dios nos ha dado una vida llena de regalos, si pudiéramos ver que somos más afortunados de lo que pensamos, empezaríamos a sentirnos vivos; comprenderíamos que las personas cumplen un ciclo en nuestras existencias, que tarde o temprano las despediremos, o que tal vez las vamos despidiendo cada día.... que también nosotros nos vamos despidiendo un poco cada dia.

Dios puso el tiempo en nuestras manos, jamás se nos dijo que duraría para siempre, vinimos sabiendo que tarde o temprano este viaje terminará, ¿por qué desperdiciamos nuestro tiempo en aquello que tal vez llena el bolsillo pero vacía el alma?....

Cada uno de nosotros esta llamado a hacer de su vida la obra maestra de Dios, como él mismo lo soñó en el momento en que llegamos a este mundo; estamos llamados a mejorar no solo nuestra vida, la vida de todo aquel que se cruzó en nuestro camino.
Dios nos brindó magnificas cualidades para que seamos antorchas vivas llenas de luz, para que iluminemos la oscuridad, para que demostremos que la vida es el mayor regalo de todos, para que brindemos luz en la oscuridad aunque muchas veces debamos iluminar nuestra propia oscuridad.

Seamos capaces de aceptar la invitación que Dios nos hace cada mañana al despertar, de abrazar esa vida que esta esperando a que la descubramos, para dar ese primer paso en el camino correcto, en el camino que nos llevará a la realización de nuestras mayores dichas, de esas que no tienen precio.... Nadie sabe cuánto tiempo ya hemos visto pasar ese tren llamado vida.... 
Tal vez este sea ese día en el que nos convertiremos en antorchas vivas llenas de luz y nos subiremos a ese tren que nos llevará a ese gran viaje llamado VIDA.

Que tu semana sea plena de dicha!!!. Hasta la próxima.







domingo, 11 de junio de 2017

¿QUE TRAERA EL TIEMPO?

Amigos!!:
¿Cómo están?, se fue una nueva semana, espero que buena para todos como lo fue para mí; terminó el mundial Sub 20, felicitaciones a todos, me gusta este torneo porque muestra que el football tiene futuro!!.

 "A ver qué trae el tiempo", ayer conversaba con una amistad y salió esta frase; me gusto mucho porque en cuanto la escuché la asocié con cosas buenas, pero sé que no a todos les causa la misma impresión.
Empecé hablando del futuro, una cosa más que trae el tiempo y que a muchos nos preocupa más de la cuenta, lo cierto es que lo que debe realmente preocuparnos es el hoy, que es donde realmente se va forjando el mañana.

Hay una cosa que me preocupa porque veo que es algo que se presenta una y otra vez en las personas. Se ns ha dicho muchas veces que cuando una puerta se cierra otra se abre; pero frecuentemente no nos permitimos ver la puerta que se abre porque no dejamos las preocupaciones, muchas de ellas tienen entidad solo en nuestra mente.
Nos dejamos llevar de tantas preguntas, tantas dudas, tantos temores que nos negamos a dar un paso adelante, finalmente la puerta se cierra.

¿A quién no le preocupa lo que pasará con las cosas o las personas o los animales de los que nos ocupamos cuando ya no estemos?. A veces esto deja de ser una preocupación y se convierte en una atadura que no nos deja avanzar. Se nos olvida hacernos una sola pregunta: ¿Quién se ocupaba de ello antes de nosotros?, conocemos cuál es la respuesta, porque además es una sola: DIOS.
El nos puso en el lugar que probablemente dejaremos un día, porque nada en esta vida es para siempre salvo Dios.

Cada cosa que atormenta nuestra mente con la preocupación no solo nos quita la paz sino que nos impide avanzar, la mayor parte del tiempo dudamos antes de iniciar un nuevo capítulo de nuestra vida porque realmente no nos sentimos seguros, luego no es de extrañar que la sola idea de dejar algo o alguien nos ocasione tristeza o temor. ¿A estas aturas pueden reconocer quién se oculta detrás de todo eso?. Siempre que estén a la puertas de algún cambio en sus vidas confíen en que Dios esta en control de todo lo que esta sucediendo, que así como él nos puso donde debíamos en el momento indicado así también él se encargará de todo lo que nos preocupa; dejar que la tristeza, el temor, la duda nos impida dar un paso a lo nuevo, a la siguiente etapa es dejar que el mal nos quite lo que realmente nos merecemos.

Cuantas veces nos pusimos a pensar ¿qué pasaría si ya no contáramos con el trabajo que tenemos?, ¿si nuestra pareja nos dejaría?, ¿si perderíamos a nuestra familia?, etc.
Son tantos los temores que nos quitan a paz, se nos olvida que antes de ese trabajo nos dedicábamos a algo más, que antes de vivir en pareja vivimos nosotros solos y que la familia tarde o temprano cambiará porque los hijos se van. Olvidamos que antes que nada esta Dios y qué realmente es él quien jamás dejará de velar por cada uno de nosotros.

"A ver qué trae el tiempo" es saber que pase lo que pase siempre sucederá algo bueno, porque nuestra confianza esta puesta en Dios; ¿cómo podemos dudar?; puede ser que en el pasado hayamos tenido malas experiencias y por ello asociemos al cambio con algo negativo, cuando en realidad fuimos nosotros los que posiblemente generamos lo negativo porque no fuimos capaces de esperar que lo nuevo traiga algo bueno.

Somos los principales protagonistas de la historia de nuestras vidas, nos corresponde a nosotros sacar el mejor provecho de lo que se nos va presentando cada día, el tiempo es algo que no se nos da dos veces, lo que hicimos ayer, lo hicimos ayer, tenemos que ser capaces de disfrutar cada día de nuestra vida, de esperar siempre en Dios que todo sucede para bien y despedir con la misma alegría aquello que ha llegado a su fin....

Preguntar ¿qué nos traerá el tiempo? es saber que esta vida no es estacionaria, que nos movemos con cada día que pasa; que sea cual sea la dirección que tomemos siempre llegaremos a buen puerto, porque además y a "pesar" de nosotros Dios esta guiando nuestro camino, ¿cómo puede afligirnos la llegada de nuevos capítulos?. 

No se preocupen por aquello que dejarán porque así como Dios nos puso en el lugar que hoy dejamos, así también alguien nuevo llegará; avancemos porque Dios nos necesita en otro lugar, ayudando a otras personas con todo lo que aprendimos en el pasado; así vamos avanzando realmente en la vida!!!.

Que esta semana este llena de momentos de luz y claridad!!!. Hasta la próxima.



domingo, 4 de junio de 2017

EL MISTERIO DEL CORAZON

Amigos!!!:
¿Cómo están?, Me gustaría decir que estoy celebrando que el Real Madrid salió campeón de la Champions League pero lo cierto es que ensombrece mi celebración lo acontecido en Turín, es triste que tantas personas que se reunieron para presenciar la final y con seguridad alentar a su equipo, hayan tenido que resultar heridas. Consecuencias a pagar por estar inmersos en un mundo enfermo,
Conversando al respecto con una amistad este día, me preguntaba ¿qué se puede hacer para cambiar el mundo?, pienso que para poder apreciar un cambio radical debemos empezar por sanar cada uno de nosotros, sanar nuestros corazones, nuestras almas, nuestras vidas, porque de lo contrario solo estaremos contribuyendo un poco más a la decadencia en la cual nos encontramos.

Todo lo verdaderamente importante en nuestro mundo se desarrolla en nuestra alma, alguna vez ya les había comentado que la puerta que abre ese maravilloso mundo interior en la cual la mayor parte de nuestro mundo se desarrolla es en definitiva el corazón. Ese rinconcito de nuestro ser que muchas veces dejamos contaminar con lo que nos pasa externamente, con las palabras hirientes, con los malos ratos, con las peleas, con las angustias, en fin con tantas cosas a las que nos vemos expuestos exteriormente.

Sin embargo, el corazón es también el gran capitán que dirige el barco de nuestras vidas, ¿alguna vez escuchaste decir que uno elige a quien amar?, he estado pensando en algo que me comentaron hace algunos días y que hoy compartiré con ustedes:
Para comprender la vida de una persona, es preciso reparar en sus afectos; aquellas personas, animales o cosas (pasatiempos, empleos, etc.) que atesoramos en el corazón, son aquellas que describen de alguna manera quienes somos, nuestras relaciones afectivas definen con propiedad quienes somos.

Pensé en esto por mucho tiempo; me di cuenta que es cierto, somos nosotros quienes elegimos en quienes depositaremos nuestros afectos, uno podría decir que es por una suerte de afinidad pero en realidad va mucho más allá.
Cuando conocemos a alguien puede pasar a formar parte de nuestro universo de afectos o simplemente puede solo formar parte de aquellos conocidos que pasan o pasaron por nuestra vida.
Que una persona o animal en particular ocupe un lugar en nuestro corazón es una decisión personal, solo el misterio del corazón conoce la razón por la cual elegimos a quien amar.
Como siempre, pregunte a muchas personas al respecto, con la finalidad de descubrir un patrón que me oriente a desentrañar ese misterio por el cual el corazón elige en quien o en qué depositar su afecto...

Una persona me relató que sus padres siempre tuvieron perros en casa pero que tales animales jamás le llamaron la atención, sin embargo ya en su edad adulta decidió tener un perro, éste poseía cualidades especiales, "se trataba de un hermoso animal" me dijo, pero su carácter no era uno de ellos, "con los días, parecía que solo yo lo comprendía" me dijo con lágrimas en los ojos, al recordar a tan formidable compañía, que falleció hace un par de años.
Le pregunté ¿por qué este perro y no los otros?, me dijo que siempre le costó hacer amigos y que el carácter del animal le recordó eso, que comprendía a la perfección su comportamiento y que en definitiva ese animal jamás dejaría de ocupar un lugar en su corazón; una vez más volvemos al misterio por el cual el corazón elige a quien amar. Esta persona sencillamente no sabía eso cuando adquirió al animal siendo aún un cachorro.

Las personas a las que pregunté esto pudieron enumerar un sin fin de cualidades de aquellos a los que tienen por muy queridos, pero sencillamente jamás pudieron responder qué fue exactamente lo que les llevó a profundizar su lazo con ellos desde el principio.
Lo cierto es que la persona que perdió a su perro hoy tiene por misión personal ayudar a otros animales, quienes formaron un lazo tan fuerte como lo es el matrimonio fundaron familias muy sólidas, aquellos que se aferraron a lo que más aman hacer hoy por hoy tienen negocios o empleos solventes que no solo los mantienen, llenan cada uno de sus días de un gozo incomparable.

Me gusta pensar que cada persona viene con su propia historia escrita, que eso a lo que muchos llamamos destinos es en realidad nuestra obra maestra, que las personas que forman parte de ella son personajes principales (pareja, amigos, hijos, mascotas, etc.) o personajes secundarios (compañeros de trabajo, etc.) pero que uno a uno tenían o tienen un rol importante que nos lleva seguir o reafirmar nuestro camino.

Tal vez jamás sepamos cuál es la razón por la cual nuestro corazón deposita a determinadas personas, animales o trabajos como afectivamente importantes, pero lo que sí sabemos es que cada uno de ellos deja una huella profunda en nuestra vida, como seguramente nosotros estaremos dejando en la vida de alguien más.

Debemos aprender a apreciar el tiempo que tenemos, las personas esperamos a perder aquello que amamos  para valorar el tiempo que pasamos con ellos, cuando en realidad debimos haber valorado el tiempo que pasamos en el momento en que lo tuvimos en las manos, parecería que nuestro corazón conoce un secreto mucho mayor al que podemos imaginar, es él quien nos orienta hacia aquellos que amaremos por el resto de nuestras vidas, probablemente nuestro corazón escuché más atentamente lo que Dios quiere decirnos. Lo menos que podemos hacer es valorar el tiempo que estamos viviendo, ahora, en el presente que es en sí mismo un regalo.

Me gustaría que esta semana y cuantos días sean necesarios; repares lo que cada uno de tus afectos tiene para decirte, probablemente te presentarán con una persona que casi ya habías olvidado: TU MISMO y te hablaran de aquello para lo cual viniste a este mundo: TU MISION. 
Les dejo con una preciosa canción de Sergio Dalma "Se empieza nuevamente". Hasta la próxima!!.




domingo, 28 de mayo de 2017

SEGUIR, SIMPLEMENTE ESO

Amigos!!:
¿Cómo están?, finalizamos Mayo, que precioso mes el que vamos concluyendo!!. Recordemos siempre que la mejor forma de vivir es atesorando  los mejores momentos en el corazón, bailar con la vida y no dejar de hacerlo jamás.

Precisamente sobre esto es que quiero escribir esta semana, ¿cuántas veces en la vida hemos atravesado por momentos difíciles?, situaciones insondables que jamás elegiríamos; situaciones que invariablemente han minado nuestro espíritu; que nos obligaron a detener el paso, a dejar de caminar, a dejar de intentar....

Somos muchos los que recorremos el sendero de la vida con lecciones muy duras por aprender, lo cierto es que a los alumnos más avanzados se les entrega las lecciones más difíciles porque están preparados para un mayor conocimiento. Aceptar esto en la hora de la dificultad, probablemente no remedie nada, nos nos devolverá la paz ni instalará la solución o el bienestar en el alma, simplemente todo continuará su curso, aunque muchas veces esto solo signifique CONTINUAR después de haberlo perdido todo, incluso las fuerzas para seguir.

¿Han atravesado alguna vez por un tiempo tan oscuro que no podían ver la salida?, si alguna vez han estado en esa situación sabrán del increíble esfuerzo que uno hace para remediar las cosas, con el consiguiente agotamiento espiritual al constatar muchas veces con desesperación, otras veces con resignación y en otras con amargura que todo fue inútil. Empezamos a preguntarnos por qué, generalmente no obtenemos respuesta alguna. Simplemente lo que jamás quisimos, aquello que jamás imaginamos sucedió sin que hayamos podido hacer nada al respecto.

Sin embargo hay una sola cosa que queda por hacer, seguir adelante, aunque muchas veces ese futuro ni siquiera lo queramos o lo tengamos claro; aunque ni siquiera nos queden las fuerzas necesarias para seguir, aunque ese "seguir" signifique solo continuar con el camino, así con lo poco que nos quedó en el alma, con todas las preguntas sin responder..... respuestas que nunca llegarán.

El tiempo cura todas las heridas, ¿escucharon esto alguna vez?, con seguridad lo hicieron, entonces también deben saber que el tiempo pasa, claro que sí; pero en definitiva no cura las heridas, éstas simplemente cierran por fuera, a la espera de que un recuerdo, un encuentro, un lugar o una palabra las vuelva a abrir, tal vez el tiempo pasó pero nosotros nos detuvimos en ese instante, en ese momento....

Continuar el camino no se limita a solo despertar un día después del otro, seguir el camino significa dejar atrás también, todo lo que causo dolor, dejar de recordar una y otra vez por todo lo que se pasó. Seguir significa que cerramos esas heridas con nuestras propias respuestas, ya no las esperamos, las encontramos en el fondo del alma, allí donde el proceso de sanación se produce, con cada día que pasa.

Para poder seguir hay que dar todo de uno mismo, exigirse mucho, pero sobre todo no dejar que las circunstancias contaminen tanto nuestro corazón que nos quiten la esperanza, pues por muy dolorosa que haya sido la caída, siempre hay algo mucho mejor mas adelante que nos esta esperando; a veces ese "algo mejor" solo es regresar exactamente a nuestro punto de partida, a ese momento exacto en el que pensamos que eramos felices, que no nos faltaba nada, solo que ahora somos distintos, ahora conocemos mucho más que entonces.

El tiempo si nos deja claridad, sucede que sobrevivir a la tormenta nos permite ver que habían muchos elementos que precisaban encontrar su lugar, aunque muchas veces esto signifique que estén lejos de nuestro camino..... 
A veces sentimos que estamos en el punto más alto de la vida y de pronto caemos al vacío, así ; sin previo aviso, simplemente termino, de nada servirá sentarnos a mirar lo que se ha perdido, de nada servirá sentarnos a esperar que las circunstancias cambien, porque aunque nos duela reconocer las circunstancias ya cambiaron aunque eso no nos haya hecho feliz en ninguna forma. El tiempo pasa y se lleva con él aquellos días que probablemente calaron hondo en el alma.

Hace un tiempo escuché decir que aferrarse a aquello que se fue es solo apego; respeto mucho a las personas que sufren porque sintieron en el corazón un cariño o un amor muy grande; para mi esas personas muestran su lado más humano, porque es normal y comprensible el dolor cuando se ha querido mucho o se ha intentado todo antes de renunciar.

Continuar el camino será por lo tanto lo más valiente que se haya hecho jamás; levantarse y comprender que aquello que nos hizo felices un tiempo de nuestras vidas simplemente culmino.
Hay que tener voluntad para aceptar que fuimos felices pero que ese tiempo no termino con nuestra vida, que todavía queda mucho camino por recorrer, que mejores momentos llegaran, porque creemos que así será y creemos porque confiamos en que Dios sabe lo que esta haciendo, porque él nos tomo como a sus mejores guerreros para abrir el camino a los que vienen detrás.

Todo, absolutamente todo aquello en lo que creemos llegará a nuestra vida en la medida en que confiemos en Dios, en la medida en que aceptemos que nada se ha perdido, que pasamos por una transformación necesaria para poder continuar.
SEGUIR, significa que agradecemos por el tiempo vivido en el que fuimos inmensamente felices  a la espera de tiempos nuevos y mejores en los que con seguridad volveremos a ser felices y lo seremos mucho más porque ahora conocemos el camino para salir a flote cuando una nueva tormenta se aproxime.... SEGUIR, CONTINUAR, AUNQUE MUCHAS VECES NO SEPAMOS MUY BIEN HACIA DONDE VAMOS.... SEGUIR, SIMPLEMENTE ESO.

Que tengas una semana más que plena!!!. Hasta la próxima.






domingo, 21 de mayo de 2017

NO SON LOS AÑOS....

Amigos!!!:
¿Cómo están?, feliz domingo!!!, cómo los encuentro esta semana?, recordar que hay más de mil razones para ser feliz, no dejen que unas cuantas caídas y unos cuantos errores les nublen la visión.
Este día celebrando que Real Madrid haya sido el nuevo campeón de la liga española.
Muchas veces para mantenerse a flote es preciso aferrarse a las cosas buenas y bonitas de la vida!!, para mí el football es una de ellas y para ti?.

Alguna vez escucharon decir "la vejez es un estado mental"?, o "la juventud se lleva en el alma"?, personalmente he escuchado a muchas personas decir frases como esta, en mi opinión las dos son posturas muy valederas, pues nuestro bienestar se escribe con cada uno de nuestros pensamientos, eso que muchas veces escuchamos decir o que leemos en algún libro; lo cierto es que cada una de nuestras vidas dependen en gran medida de la actitud con la cual encaramos nuestros días.

Con el paso de los años, sentimos que llevamos una carga muy pesada y poco a poco empezamos a caminar más y más lento, pero ese caminar lento, ese hastío de la vida no es por los años vividos, es realmente por la carga que no hemos sido capaces de soltar con los años.

Decidir guardar en la mente cada ocasión en la que nos sentimos humillados, cada pena con la que se llenó el corazón, cada momento de rencor o de odio, nos lleva con los años a caminar cada vez más cansados, la vida se nos hace cuesta arriba y nos ocultamos tras la excusa de la vejez.

El cerebro tiene la capacidad de generar un nuevo número de neuronas a los 70 años aproximadamente y si esa no es una gran invitación que el cerebro nos hace para encarar los días venideros a pleno, entonces realmente no sabemos cómo vivir.
No son los años los que pesan, son todas las emociones que no hemos sabido dejar ir las que pesan, las que nos ponen trabas en el camino.

Es innegable que hay caídas que nos dejan heridas tan profundas que jamás volvemos a ser los mismos, pero si además de ello elegimos cargar con su recuerdo, con aquello que sucedió y lo repetimos una y otra vez, tarde o temprano nos enfrentaremos con la necesidad de superar aquello que paso, y lamentablemente es así, porque la salud emocional termina dañando también la salud física, no es extraño que en la vejez cada enfermedad sea mucho más severa.

No son los años los que socavan la salud física, son todas aquellas cosas que en su tiempo no fuimos capaces de soltar, de dejar ir; es realmente la actitud con la que encaramos la vida la que nos llevara a una vejez en paz, en tranquilidad.
Esa paz y esa tranquilidad, ese dejar ir todo lo malo que nos sucede. Pero no es solo decir, no son solo palabras, no es solo la actitud positiva que uno pueda tomar, es en suma caminar la senda del perdón.

Ese perdón que cae en el alma como bálsamo de paz, es ese perdón que nos lleva a enfrentarnos con nosotros mismos y reconocer que hemos cometidos errores que probablemente nos llevaron a perder más de lo que en su tiempo pudimos imaginar, pero que ya pasaron. Revisar el pasado solo para aprender y continuar el camino con la paz que solo el perdón puede otorgar.
De la misma manera conseguiremos asegurar un futuro tranquilo, sereno; cuando miremos a quienes lastimaron profundamente nuestra alma y seamos capaces de perdonar.

Lo que reste por vivir, que este lleno de alegrías, de paz, de esperanza, limpiemos nuestro camino de toda esa carga pesada que en su tiempo no fuimos capaces de dejar.

Que este semana, llenes tu corazón de paz. Hasta la próxima!!!.





domingo, 14 de mayo de 2017

¿CUAL ES TU MALETA?

Amigos:
¿Cómo están?, ¿cuáles han sido las buenas novedades de la semana?, por mi parte dedicándome a lo que más disfruto que es escribir, esta semana también celebré que el Real Madrid pasara a la final de la Champions League, aunque realmente lamenté que tuvieran que cruzarse en estas instancias dos equipos que dan tan buen espectáculo como lo son Atletico de Madrid y Real Madrid, pero así son las cosas del football.
Creo que es mejor hablar de football que reparar en cómo anda el mundo; es necesario y mucho más en nuestros tiempos rodearnos de todo aquello que nos hace felices....



Esta semana quise comenzar con este video porque creo que nuestros tiempos se ven bien reflejados en él; creo que hemos ocupado tanto el tiempo con las cosas que menos importan que abandonamos a aquellos que precisan de nosotros y por otro lado, a veces queremos cubrir tantas soledades que empezamos a tomar tan en cuenta a la tecnología como si con ella consiguiéramos reemplazar a la humanidad ausente; por lo menos eso es lo que yo creo.

¿Les ha pasado alguna vez que han querido cambiar la situación de una persona, no han comprendido por qué tenían que conocer a determinadas personas que les han hecho daño o simplemente no han estado de acuerdo con la manera en la que uno vive?.
Hace unos días, conocí a una señora muy preocupada por la vida de sus hijos, como debe ser; se angustiaba porque no estaba segura de que la novia de uno de ellos fuera buena para su hijo, así como se lamentaba porque el otro hijo había tenido muy mala suerte en la vida.
Estas y otras preocupaciones se nos presentan constantemente cuando pensamos en nuestros seres queridos, pero hay algo que se nos olvida y es que la vida que le toca a cada uno distinta e irremplazable.

A este camino particular que recorremos cada uno me gusta llamarlo maleta, todos vamos caminando juntos por la vida es cierto, pero a cada uno nos ha tocado una maleta distinta. cada una de ellas tiene el número exacto de personas que iremos conociendo por la vida, el número exacto de aquellas que despediremos y el número exacto de aquellas que permanecerán junto a nosotros; la cantidad de eventos afortunados o desafortunados, nuestros logros y nuestros errores, en la maleta de algunas personas estará también formar una familia.

Es bueno reparar en este tipo de cosas, pues es inevitable que cuando queremos a alguien e incluso en nuestras propias vidas, empecemos a preocuparnos más de la cuenta; nos preocuparán las amistades de los hijos o de los conyuges, nos entristecerá las adversidades y traiciones de otros o de nosotros mismos. Lo cierto es que haríamos mas ligero el camino si lo recorriéramos aceptando que a cada quien le tocará pasar exactamente por aquellas vivencias que le ayudarán a crecer como persona.

Esto de crecer como persona no es menos importante pues a medida que avanzamos en la vida, nos vamos dando cuenta que hay personas que comprenden a la perfección las mismas cosas que nosotros y otras que probablemente no lo hagan y no por eso están equivocadas, se trata simplemente del hecho de que no todos vamos al mismo nivel del aprendizaje, lógicamente hay personas que van cursando niveles inferiores y otras que cursan niveles superiores, recordemos que vamos todos a la escuela de la vida.

Por esta razón quizá hayan personas que se den cuenta mucho más rápido lo que uno debería o no hacer pero a la vez debe respetar los tiempos de cada persona, no puede imponer su parecer aunque crea tener la razón; porque cada persona viene con todo lo necesario en su maleta para recorrer su camino, no tiene mucho sentido que alimentemos la preocupación o la tristeza, quizá aceptar esto en este momento también sea una lección para alguien.

Ahora bien, cuando uno de nosotros hemos tenido el infortunio de conocer a alguien que nos ocasionado un enorme sufrimiento, que nos traicionó, que nos abandonó; sea cual sea la situación que esta persona haya propiciado para lastimarnos, es bueno tener en mente que probablemente esta experiencia desafortunada y esta persona en concreto ya estaban en nuestro maleta cuando vinimos a este mundo, que no había nada que hubiéramos podido hacer para evitarlo; pero lo que sí podemos hacer es aprender lo que esta lección trata de decirnos, mejorar como personas porque finalmente eso es lo que verdaderamente importa.
Por otro lado, es bueno recordar también que las personas no vamos en el mismo nivel de aprendizaje, que probablemente esta persona nos lastimó por ignorancia, porque realmente no sabe lo que nosotros ya aprendimos en su momento, aceptar que muchas heridas fueron provocadas por una ignorancia disfrazada de maldad, hace que podamos alcanzar el perdón, no porque esta persona vaya a seguir en nuestra vida, pues probablemente conseguiría lastimarnos más; más bien porque el perdón reemplaza la amargura que puede estar oscureciendo nuestra alma; el perdón que nosotros otorgamos lo hacemos más por nuestro propio bien.

Finalmente reconocer que es bueno aceptar a las personas exactamente como son y no esperar que cambien, por lo menos no del modo que nosotros quisiéramos; es probable que una persona cometa errores estando a nuestro lado, es probable que nosotros hayamos cometido errores porque realmente no hay personas perfectas, pero es saludable aceptarlas como son, sabiendo que no pueden hacer más de lo que hacen, que probablemente jamás harán aquello que nosotros esperamos y que eso no necesariamente significa que no nos quieran.

Es preciso aceptar que las personas son como son que ellas y nosotros vamos aprendiendo, que a cada uno nos han tocado maletas diferentes y que todo; absolutamente todo, lo que va dentro de ellas (alegrías, decepciones, logros, derrotas, personas "buenas", personas "malas", amigos, hermanos, padres, esposos, hijos) contribuirá a nuestro crecimiento y que éste es tan singular como lo somos cada uno de nosotros.

Que esta semana disfrutes de cada cosa y cada persona que forma parte de tu vida. Hasta la próxima!!!.