domingo, 18 de septiembre de 2016

LA UNICA TABLA DE SALVACION

Amigos:
Bienvenidos!!!, ¡qué duras batallas encaramos en estos días!; hay tantas formas en las que debemos defender nuestro espíritu.
Son muchas las cosas que hemos perdido; si de enumerar se trata podría nombrar tantas pero en su lugar elijo decirles que hay que defender la salud del alma, preservar todo aquello que nos reporta bienestar, discernir con absoluta claridad lo que realmente le hace bien al espíritu y sobre todo aferrarse mucho a Dios, pues es él, realmente nuestra única tabla de salvación.

Hace muy poco, pude ver la segunda película del conjuro; honestamente me gusto mucho, sobre todo porque la película no se cifra en amedrentar al espectador con el poder del diablo, más por el contrario transmite el mensaje que solo la fe puede salvarnos, pero así también la ausencia de temor.

Creo firmemente que es Dios quien va guiando nuestros pasos hacia aquellos elementos que nos serán de mucha utilidad cuando de defender nuestro espíritu se trata, en este entendido revisando uno de tantos libros me detuve en una sola cosa: El miedo es la oración al mal.

Y es que la presencia del temor, pone de manifiesto que no tenemos la fe suficiente para confiar en Dios, tenemos tanto miedo a perder a nuestros seres queridos, tenemos miedo a perder nuestro trabajo, tememos todo aquello que desconocemos pero que nuestra mente crea muy hábilmente.

Buena parte de tener fe, es depositar nuestra confianza en Dios, saber que pase lo que pase él sabe lo que esta haciendo y eso nunca esta lejos de nuestro bienestar.
Lo cierto es que  deberíamos recordar mas a menudo el salmo 23, en concreto una parte de el: 

Aunque camine por cañadas oscuras, 
nada temo, porque tu vas conmigo: 
tu vara y tu cayado me sosiegan.

En estas líneas que tengo siempre en mi mente uno puede revestir el alma con el escudo de la fe pues es una certeza absoluta que Dios va junto a nosotros.
Algunas veces y creo muy a menudo somos nosotros los que nos alejamos de él, eligiendo los caminos fáciles, los que se nos presentan todos los días como simples invitaciones que a primera vista no tienen nada de malo.

Regresando al tema de la película, uno puede ver en concreto a la luz de una simple revisión, cómo Ed Warren (Willson), interroga a la madre afligida, sobre el ex marido que los abandono, la forma en la que ellos reaccionaron ante su abandono, se hace hincapié en la forma en la que la alegría los había abandonado y en la consiguiente tristeza que los invadió, siendo la segunda hija la que albergaba mucha más tristeza.
Valores como la unión familiar y el valor se hacen de mucha importancia a la hora de encarar al demonio.

Creo que son muchos los casos reales que se han hecho películas como para seguir ignorando una realidad que día a día se hace mucho más necesaria:
El demonio ha adoptado formas que en nuestros días se hacen comunes, ¿quién no ha visto personas tristes?, ¿quién no ha estado triste?, la consigna "divide y vencerás " es sin lugar a dudas una de las herramientas más utilizadas por el mal, la culpa, el rencor y tantas formas que son tan comunes en nuestros días ...

Creo que se han  hecho comunes porque hemos dejado de darle a Dios el lugar que le corresponde en nuestra vida, poco a poco se ha visto la fe, como una práctica beata que no "reporta" rédito alguno.
¿Cuántas cosas se han dicho?, ¿de cuántas maneras se ha minimizado la fe?, es común que las personas hoy consulten su "suerte", acudan a "hechiceros" pues la explicación de sus males esta en algún "trabajo" del cual han sido objetos y yo me pregunto una sola cosa: ¿Por qué es más fácil creer en el mal y no en el bien?.

Lo cierto es que hay que cuidar la salud del alma, es necesario aferrarse a Dios aunque todo a nuestro alrededor se este cayendo en pedazos.
Hace unos días una persona a la cual estimo mucho y en cierta medida he presenciado su propia lucha contra el mal, me decía que muchas veces leyó ese poema de autor anónimo "huellas en la arena" y que tuvo la maravillosa oportunidad de constatar que era verdad cuando falleció uno de sus hijos; fallecimiento que se presentó abruptamente. 
Ella recuerda que la tristeza inundo tanto su corazón que en sus oraciones solo clamaba la muerte, de pronto veía su vida y podía apreciar con tanta claridad que toda su vida estuvo llena de sufrimientos, simplemente ya no se sentía capaz de sobrellevar algo más.
Rezaba día y noche para que Dios la recogiera y así dejar de sufrir; había perdido el encanto por la vida y solo esperaba morir.
Pero Dios estaba sanando sus heridas, casi sin que ella se de cuenta, en cada oración que dirigía a Dios para que la ayudará a acabar con su sufrimiento, Dios estaba cerrando sus heridas y un buen día despertó y pudo darse cuenta que aunque la pena todavía estaba en su corazón, un poco de paz, otro poco de resignación y mucha esperanza se instalaron en su corazón.

Ella recuerda que días antes del fallecimiento de su hijo, la Virgen Dolorosa se presentó en sus sueños, por lo que acudía a rezar frente a ella pidiendo le ayude a dejar esa pena, su corazón se llenaba de tristeza. En nuestros días, esta persona se encuentra bien, ha perdonado y se ha perdonado pero sobre todo ha vuelto a tener una enorme ilusión por la vida.

Me repite constantemente que se aferró a Dios como su única tabla de salvación y que indudablemente fue él quien la tuvo en sus brazos cuando ella ya no podía seguir.

Relatos como este, hacen que mi corazón se llene de gratitud y de amor por un Dios tan bueno que no descuida a ninguno de sus hijos, y hace que confíe plenamente en él.
Relatos así me llevan a callar la voz del diablo, aún cuando me susurra al oído que todo esta mal.

Depositar nuestras vidas en las manos de Dios, es indudablemente lo mejor que uno puede hacer en su vida!!!!.

Que Dios les acompañe esta semana y siempre. Hasta la próxima!!!.






domingo, 11 de septiembre de 2016

CUIDA TU CORAZON

Amigos:
Bienvenidos!!!, A unos días del sismo que se registro en algunas regiones de Italia, llegan a mi dos noticias que francamente me llamaron la atención con la alegría de que cuentan con un final feliz, ¿cuántas veces podemos decir eso?.
El rescate de Romeo un perro labrador a 9 días de sucedido el sismo y el del gato Pietro a 16 días del sismo, se presume que ambos encontraron suministro de agua y alimento, yo creo que Dios permitió que estos dos animalitos regresaran junto a sus dueños que ya los creían perdidos.

Creo que la idea de que se produzca un terremoto es ingrata para todos nosotros por la magnitud del desastre que ocasiona, deja a familias enteras no solo con todo lo que tenían destruido sino también por aquellos seres queridos desaparecidos a quienes en muchos casos no se vuelve a ver jamás.

¿Cuántas veces hemos tenido que reconstruir nuestras vidas desde cero?, creo que a lo largo de nuestra existencia enfrentamos muchos sucesos inesperados que nos llevan a reconstruir nuestras vidas, sin tener mucho que rescatar pero hay algo que invariablemente no cambia y creo con sinceridad que sea muy difícil de destruir... Nuestro corazón.

Creo que nuestro corazón descansa en la existencia de un lugar, una persona o un oficio. Es imposible que el corazón muera cuando ha sido depositado en otro lugar fuera de nosotros.
Si,. es difícil de comprender, pero si llenamos nuestras vidas con aquello que reporta alegría y en suma, vida a nuestros días, es imposible que lleguemos al día en que sintamos que lo hemos perdido todo.

Aún habiendo depositado nuestro corazón en alguien más, su solo recuerdo hará que nuestro corazón siga vivo, porque lo que realmente le imprime vida al alma, es el amor que somos capaces de dar a alguien más, realizando una tarea, el amor con el que hemos construido un lugar al que hemos llamado hogar, y es que no es la casa  es el amor con la que la hemos llenado.

Cuida tu corazón, escuché decir una vez y creo que fueron las palabras más lindas que he oído en un momento de mi vida, pues en definitiva es el corazón el que se lleva la peor parte cuando atravesamos una decepción, una pérdida...

Si somos capaces de mantener nuestro corazón sano y salvo; éste se encargará de reconstruir todo a nuestro alrededor y también en nuestro interior.

Cuidar nuestro corazón significa que debemos ser capaces de amar a alguien más sabiendo que la base de ese amor es la libertad, sabiendo que el amor no desaparece como lo hacen las personas cuando mueren o se van a otro lugar.
Cuidar nuestro corazón significa que seremos capaces de desarrollar todas nuestras habilidades ejerciendo un oficio que llena nuestra alma de paz y felicidad. No hace falta pertenecer a un solo lugar pues dedicarnos a la realización de aquello que amamos es lo que llena de vida nuestro corazón, sea cual sea el lugar donde debamos estar.
Cuidar nuestro corazón implica que para construir un hogar, no hace falta llenar la casa de lujos, ni siquiera hace falta construir la familia "perfecta", a veces construir un hogar significa estar a gusto con nosotros mismos.

Lo importante es saber, que si alguna vez debemos reconstruir toda nuestra vida; lo hagamos sabiendo que nuestro corazón esta a salvo, por ahí en alguien, en algún lugar del mundo, ya con eso nos basta para reconstruir toda una vida.

Que los días de esta semana estén llenos de amor y que tu también puedas cuidar tu corazón!!. Hasta la próxima.





domingo, 4 de septiembre de 2016

PERSONAS DE HOJALATA

Amigos:
Bienvenidos!!!, bienvenido sea este maravilloso septiembre!!!, les invito a que alberguen la alegría en sus corazones pues este será un mes lleno de sorpresas, de reencuentros, de momentos felices e inolvidables, pues solo en el misterio de nuestro corazón es donde reside la esperanza de tiempos buenos.

Mientras el viento sopla y las primeras gotas de lluvia empiezan a caer pienso en todas esas personas que se perdieron en los caminos del sufrimiento; pienso que este es un mundo gris cuando dejamos de ver y sentir las cosas buenas.... si definitivamente puede hacerse tan gris como sea posible desde la mirada de un corazón lastimado, de un corazón herido.

Me gusto titular así este nuevo escrito, pues a mis años ya me tope con muchas personas de hojalata que a fuerza de sufrir, se volvieron personas sin corazón, ¿qué otro camino podrían enseñar si ellas mismas aprendieron a seguir a fuerza de tantos golpes?, el sufrimiento suele tener esa triste secuela, ¿sobrevivimos?, claro que si; pero definitivamente mucho de nosotros muere en el camino.... un día nuestro corazón también deja de latir.

¿Cuándo empezamos a convertirnos en esas personas de hojalata?, ¿cuándo dejamos de ser personas de carne y hueso con la maravillosa cualidad de conmovernos con el dolor ajeno?. Sé que muchos de nosotros no podemos dar respuesta a estas preguntas, pero en nuestro interior sabemos que en el mejor de los casos nos hemos vuelto personas acostumbradas a batallar la vida, la única forma de paz que conocemos es la dicha de saber que en medio de la guerra somos capaces de seguir sin importar que batalla nos quede por enfrentar, de tantos demonios que enfrentamos terminamos por dejar de ver, dejar de sentir.

Dejamos de ver el dolor en nuestra propia mirada, dejamos de ver el dolor en los demás, dejamos de advertir los latidos de nuestro corazón, poco a poco dejamos de ver la vida, los pequeños detalles que hacen de nuestra vida maravillosa, poco a poco nos sumimos en un mundo mas y mas gris...... ¿cuándo dejamos de ser humanos?.

Nadie queda eximido, todos en algún momento hemos dejado de vivir, pasamos a ser esas personas sin sentimientos cuya única finalidad es buscar nuestro bienestar a cualquier precio, aunque esos signifique muchas veces la vida de otra persona, porque en definitiva, también se mata cuando aplastas los sueños de alguien más por los tuyos.

Hace unas semanas, cuando caminaba con una persona a la cual trataba de hacer ver que su vida todavía tenía mucho de bueno y maravilloso, me detuve a observar a un curioso pajarillo que parecía seguir nuestro paso, su gracioso caminar llenó mi corazón de bienestar, pero esta sensación se esfumo inmediatamente cuando descubrí la mirada sin brillo de aquella persona que veía exactamente lo mismo que yo y sin embargo no era capaz de apreciar la belleza que Dios nos estaba mostrando en ese mismo instante.... El mundo esta lleno de las maravillas de Dios.

Estamos rodeados de vida, ¿cuándo dejamos de verla?; somos capaces de recordar con mucha más facilidad la última vez que fuimos capaces de "recuperarnos" de una mala situación, que recordar la última vez que sonreímos y fuimos felices porque algo bueno paso, mucho más difícil aún es recordar cuando fue la última vez que fuimos felices ayudando a alguien.

Hemos desplazado al maravilloso ser humano que fuimos por esa persona de hojalata sin sentimientos, sin corazón.
Creo que somos muy pocos los que al igual que el hombre de hojalata del mago de oz, tratamos de recuperar un corazón que  murió hace mucho tiempo; tristemente la gran mayoría ni siquiera es capaz de establecer la diferencia entre la persona que fue un día, de la que es hoy y que pretende vivir, ¿cómo se puede vivir sin un corazón capaz de amar, de compadecerse, de conmoverse?.

Puede ser que este  mundo este lleno de injusticia, de sueños rotos, de vidas vacías, de abandonos de dolor; pero es preferible mantenerse a flote, tratando de salvar ese corazón que todavía late dentro de nosotros aunque muchas veces solo sienta tristeza, pues vale la pena alegrarse con el amor de un solo perro rescatado de la calle que el dolor de muchos que todavía se encuentran afuera en el frío, ¡qué decir de la indiferencia con la que caminan las personas de hojalata!.

Si este mundo se esta muriendo, es porque muchos de nosotros ya lo hicimos, porque nuestro corazón dejó de latir hace tanto tiempo que ya no somos capaces de recordar que nos sentimos vivos un día, aunque para empezar esto solo signifique que somos capaces de sentir tristeza al ver el sufrimiento en alguien más.

Solo el camino del amor puede devolvernos a nuestra condición de seres humanos, solo el amor con el que encaremos nuestros días, en nuestro trabajo, en nuestro hogar, en nuestras relaciones personales puede revivir ese corazón que latió muy fuerte un día.

Invitemos al amor a que se siente junto a nosotros, que nos relate todos esos viajes que realizó y que dejo una huella profunda en él, invitemos al amor a que le de una nueva vida y un nuevo corazón a esa persona de hojalata que se formó a fuerza de sobrevivir en un mundo tan hostil.

Que esta semana puedas reencontrarte con el ser humano que fuiste un día, les dejo con esta maravillosa canción de Coldplay. Hasta la próxima!!!.







domingo, 28 de agosto de 2016

PARA MIRAR SIEMPRE ADELANTE

Amigos:
Bienvenidos!!!, cómo los encuentra la vida en este día maravilloso?, a las puertas de una semana no menos maravillosa!!!!.
Dejar el pasado empieza por dejar todas los pesos que atormentan el alma, que nos quitan la paz y nos dejan tan vulnerables que un simple soplido del viento puede derrumbarnos. 
Se hace necesario abrir los brazos para abrazar esa vida que se nos presenta cada nuevo día, a ese reverencia que nos hace con el primer destello de la luz matinal que nuestros ojos perciben, a ese primer respiro hondo que  llena el alma de tanta esperanza, de tanta paz..... 

Por mi parte he tenido una semana llena de emociones, he recorrido estos días como un tobogán lleno de curvas, de subidas y bajadas, y he asimilado ¡Qué necesario se hace volver a ser feliz!, como aquella preciosa canción de Facundo Cabral.

Recorriendo las calles de mi ciudad, una de tantas he pasado por un lugar que ya había recorrido mil veces antes, sin embargo la última vez fue distinto, por las cosas de la mente, un recuerdo se asomo a mi presente no solo para mostrarme una época pasada, sino también el rostro de una persona que todavía hoy comparte mis días, pero qué distintos eramos entonces.... La sensación que evoco ese recuerdo no solo dejó gran nostalgia; vaya uno a saber por que a veces regresan esos viejos fantasmas; dejó también grandes interrogantes: ¿Por qué la vida nos roba momentos, por qué nos roba personas, por qué nosotros cambiamos con ella?.

Descubrí que no es la vida la que nos roba, somos nosotros los que dejamos ir aquello que un día fue muy valioso, somos nosotros quienes dejamos que sean la experiencias (mayormente dolorosas aunque no niego que las buenas también lo hacen) las que marquen el ritmo de nuestro tiempo, de las personas que se alejan y de aquellas que llegan, de nosotros mismos....

Descubrí que las personas de fe, hablamos con mucha facilidad de la oración pero qué lejos estamos de saber que el gran enigma de la oración es la confianza.
Rezamos por tantas cosas!!, rezamos por tantas personas!!; le pedimos a Dios tanto y lo hacemos con tanta fuerza que cuando no se cumple lo que pedimos, cuando no vemos realizado aquello que ansiamos, inevitablemente aparece la angustia, el llanto, la decepción, la desesperación. Empezamos a preguntarnos por qué Dios no querría darnos lo que le pedimos, una extraña e incomprensible rabia y frustración empiezan a crecer en nuestro espíritu y terminamos albergando dudas sobre el poder infinito de Dios.

Son tantas las caídas, son tantas las personas que se han burlado cada vez que nos han visto rezar sin ver nada para lo cual se había rezado a Dios.
Sin embargo, es preciso callar la voz de la gente, incluso aquella que proviene de nuestro interior y que nos invita a caer en todos los escenarios antes mencionados, es preciso buscar ese precioso silencio del alma donde reside la voz de Dios. Es preciso saber que realmente estamos así, llenos de dudas, de angustia, de frustración y desesperación porque lo que no se hizo fue nuestra voluntad.

Rezamos, claro que rezamos; pero en el fondo no buscamos la voluntad de Dios, buscamos nuestra propia voluntad, no somos capaces de ver que esas oraciones se hilaron a la luz de la confianza; de saber que Dios sabe lo que hace, que sea cual fuere el resultado de aquello por lo cual pedimos siempre será algo bueno porque Dios sabe lo que hace, porque siempre se hace su voluntad y ella no esta lejos de nuestro bienestar o el de aquella personas por la cual rezamos.

Por todas esas veces que rezamos y creímos que Dios no nos había escuchado; llenamos el alma de tanta amargura, llenamos el alma de tantos "fracasos", que poco a poco esa gran "fe" se va alejando de nuestra vida, y es tanta la amargura que poco a poco la vida también se va alejando de nosotros... 
Un día ya no somos los mismos, ya no disfrutamos, ya no somos felices con poco, ansiamos llenar ese vacío con tantas cosas pero las cosas difícilmente llenan el alma.

Un día pasamos por un lugar y el alma nos susurra al oído que en un tiempo algo lejano fuimos personas muy distintas, personas felices; un día la vida vuelve a tocar nuestra puerta para recordarnos que todavía hay mucho por hacer, que aún podemos reencontrarnos con las personas que solíamos ser, ahora ya no rezamos esperando ver hecha nuestra voluntad, ahora sabemos que Dios ha conducido nuestras vidas solo que nosotros poco sabíamos de ello..... 
Un día Dios nos conduce por un lugar que habíamos recorrido una infinidad de veces para reencontrarnos con la persona que fuimos un día, para relatarnos tantos viajes que hizo el alma, para mostrar las heridas que dejó el tiempo, PARA MIRAR SIEMPRE ADELANTE..... PARA VOLVER A SER FELIZ.

Que esta semana, puedas comprender que a veces lo único que podemos hacer es aceptar la voluntad de Dios y descansar en la confianza de que eso siempre significa que estaremos bien. Hasta la próxima!!!.







domingo, 21 de agosto de 2016

UN SIMPLE VISTAZO AL PASADO

Amigos:
Bienvenidos!!!; cómo les ha ido esta semana?, pienso que muchos de ustedes al igual que yo, han vivido un cúmulo de experiencias buenas y malas; el espíritu se enriquece enormemente cuando atraviesa estos momentos claroscuros y la humildad se engrandece cuando uno confirma una vez más que nuestras vidas y nuestros destinos residen solo en las manos de Dios.
Ustedes saben que desde este pequeño espacio siempre he invitado a celebrar la vida, a disfrutar plenamente el hecho de que estamos vivos y a hacer pleno uso de este precioso regalo que Dios nos dio, a la luz de estas afirmaciones uno se pregunta qué sucede con aquellas personas que se  rehúsan a hacer pleno uso de su derecho a la vida y eligen vivir en la oscuridad de sus resentimientos, rencores o fracasos.

No hay nada más devastador para el espíritu que dejarse llevar por el recuerdo de sucesos que ya no pueden cambiarse o borrarse, lo vivido forma parte de nuestras historias, nos guste o no; son parte de un capítulo más que no se puede modificar. Esto es lo curioso de la vida, pues al dedicarme a escribir se que antes de la historia final uno puede revisar y reescribir muchos páginas, lo que no sucede con la historia de nuestras vidas, ésta simplemente se construye con cada uno de nuestros días, se hilvana con el fino hilo de cada una de nuestras decisiones.

Sin embargo esas páginas que encierran vivencias que han causado un hondo pesar en nuestros corazones deben cerrarse de forma apropiada, pues el cerrarlas dejando tras ellas una huella honda de resentimiento, rencor o tristeza solo nos causará más daño, es por eso que Dios a veces permite que echemos un vistazo a ese "pasado" tan doloroso, pues solo reviviendo esos recuerdos podremos salir airosos de ellos; las heridas del espíritu a veces se resuelven de la misma forma que las heridas del cuerpo, pues cuando una herida ha cerrado con infección interior, es necesario volver a abrir la herida para limpiarla adecuadamente para que empiece recién su sanación total.

Si no somos capaces de limpiar adecuadamente las heridas del alma, tarde o temprano nos causaran más daño que la herida inicial. El espíritu precisa limpiarse de todos esos sentimientos que afectan negativamente el curso normal de nuestra vida.
Un simple repaso de lo que hemos vivido que causa un hondo pesar nos llevara a abrir heridas que creíamos cerradas, nos llevara a recordar episodios dolorosos en los que probablemente debimos haber perdonado o quizá debimos habernos perdonado por los errores que cometimos y esto mis queridos amigos es mucho más difícil de hacer.

El revivir un episodio doloroso nos llevara a ver con más objetividad lo sucedido, nos llevará comprender la forma de actuar de quien nos haya herido o nuestro propio accionar, y es que las personas (incluyéndonos) no somos perfectos, cometemos un sin fin de errores y estamos hechos de virtudes y de defectos.

Un simple análisis de los sucedido con la maravillosa ayuda del tiempo nos hará ver que tal vez pudimos reaccionar de forma diferente frente a un hecho en concreto o quizá no; pero definitivamente nos ayudará a otorgarnos la paz que solo el perdón puede darnos, a comprender que se hizo lo mejor que se pudo bajo determinadas circunstancias, nos ayudará a entender que las despedidas son necesarias para disfrutar mucho más del gran tesoro que representa la compañía de aquellos que  hoy forman parte de nuestros días, nos ayudará a comprender que aferrarnos al dolor aunque para eso sea preciso apegarnos al rencor o al odio no nos devolverá nada, salvo un inmenso malestar que con el tiempo no nos dejara vivir.

A la luz de este razonamiento es preciso recordar que el arrepentimiento no tiene mayor utilidad que mantenernos presos de un momento determinado de nuestra vida, si no somos capaces de mirar hacia adelante con el espíritu en paz no conseguiremos avanzar como adultos saludables, pues ésta es la tarea más difícil que todos tenemos en nuestras vidas.

Que tengas por delante siete días inolvidables y maravillosos sabiendo que el accionar de las personas no depende de nosotros pero si la forma en la que reaccionamos frente a determinadas situaciones; definirá nuestra propia salud interior. Hasta la próxima!!!!.




domingo, 14 de agosto de 2016

DONDE DESCANSA LA VIDA

Amigos:
Bienvenidos!!!, La vida sigue su curso, nos parezca o no, estemos de acuerdo o no; la vida esta pasando como agua entre las manos, sin que podamos hacer nada para detener un solo minuto de ella, Y cuántas veces habremos querido detener el tiempo especialmente cuando atravesamos esos días llenos de felicidad que de tanto en tanto se presentan en la vida, pero no podemos ni siquiera en esos momentos pues el tiempo sigue su curso.
Apenas hace unos días daba la bienvenida a agosto y ya estamos en la mitad del mismo, si; el tiempo pasa volando.... ¿También lo hacen nuestras vidas?.....

Sinceramente creo que si, nuestras vidas también pasan en un abrir y cerrar de ojos; ¿nos damos cuenta de ello?, considero que para poder  dar respuesta a esta pregunta lo primero sería pensar si realmente nos damos cuenta que estamos vivos.

Nuestras vidas se desarrollan alrededor de una hermosa dicotomía y es que desde que nacemos creemos que estamos vivos, pero nuestra existencia muchas veces se desarrolla muy lejos de la vida.
Parece ser toda una contradicción, lo cierto es que a lo largo de nuestros primeros años tenemos una idea más clara de lo que es sentirse vivos de lo que pasa en el resto de nuestra vida.

Que seamos poseedores del gran tesoro de la vida no nos garantiza que seamos expertos en vivir ese gran tesoro; uno no viene con un manual bajo el brazo, al cual consultar en cada momento de duda o dificultad que se presenta y las más de las veces elegimos el camino que nos aleja de esa vida que teníamos el deber de vivir.

Son muchas las elecciones que nos alejan o nos acercan a la gran experiencia de la vida; cada una de ellas requiere de nuestra parte una decisión y es que la vida misma es una elección, es una decisión. ¿Somos conscientes de ello? o nos dejamos arrastrar con la corriente como marionetas sujetas a la suerte o al rumbo que el mundo va marcando.

No se puede hablar de vida, sin tener que mencionar la palabra mundo, no vivimos como islas aunque muchas veces nos gustaría; a diario nos vemos sumergidos en la vorágine de los días que se desarrollan en un mundo carente de muchas cosas, principalmente de amor; es inevitable sentir que nuestras existencias languidecen enterradas por el "amor" al dinero, a la apariencia, a los placeres, a las posesiones.

¿Cómo puede vivir el alma en un mundo tan vacío?, la respuesta correcta que aparece en el horizonte de mis pensamientos es: Decidiendo vivir.
Uno puede dejarse arrastrar como un objeto inanimado, sin vida; o pelear aunque muchas veces eso signifique ir contracorriente, aunque a veces eso signifique que debamos agotar nuestros esfuerzos tratando de mantener esa maravillosa sensación de sentirse vivo a pesar de todo.

Amar nuestras pequeñas pero propias existencias puede significar la diferencia entre la vida y la muerte, se que muchas veces hemos escuchado decir que el amor es la mayor fuerza de todas y es así,  esto lo podemos experimentar claramente en la forma en la que enfrentamos nuestras propias batallas.
Elegir trabajar en aquello que nos llena de alegría en lugar de elegir un trabajo de muy buena paga es un paso de muchos que deberíamos dar en pos de esa vida que amamos.

Debemos tomar elecciones todos los días, siempre nos rondarán aquellos caminos que nos muestren vidas fastuosas llenas de lujos pero recuerden que siempre se pueden construir mansiones pero muy pocos construyen hogares.

Para poder vivir es preciso ver la vida tal cual es, empezar por cuidar el alma para poder enfrentar este mundo; pues solo las cosas que enriquecen el alma pueden mostrarnos el camino de la vida.
No todo aquel que tiene su propia vida en sus manos puede decir que esta vivo, eso solo se puede ver en la mirada de sus ojos, en aquel brillo donde descansa la vida, en ausencia del cual descansa la muerte porque la boca puede repetir muchas palabras, solo el alma le da vida a cada una de ellas. La diferencia entre una y otra siempre sera una decisión personal.

Que esta semana sea maravillosa!!!. Hasta la próxima.








domingo, 7 de agosto de 2016

ARCILLA EN LAS MANOS DE DIOS

Amigos:
Bienvenidos!!, Nuevo mes, finalmente ingresamos al octavo mes del año, ya no falta mucho para que debamos despedir también este año, y espero que así como vamos cerrando capítulos de nuestra vida años tras año, lo hagamos con cada uno de los meses como páginas llenas de nuestras vivencias que invariablemente no regresaran más.
Desde esta perspectiva es bueno que abracemos el perdón no solo a quienes hayan podido producir heridas profundas en nuestros corazones, sino para con nosotros mismos por todos aquellos errores que cometimos y que dejaron huellas hondas en nuestras vidas, saber perdonar y perdonarse es el único camino que puede devolvernos la paz interior. Ha iniciado un nuevo mes, ¿qué les parece si ponemos en práctica lo dicho?.

Atravesar cada uno de los días de nuestra vida no nos exime de tener experiencias dolorosas, despedir a alguien que se quiso mucho es una de las más difíciles de enfrentar, poder salir sanos de cada uno de estos momentos es más que una responsabilidad, un deber que tenemos para con nosotros mismos, sin embargo las más de las veces orillados por la situación somos presas de la desesperación y por consiguiente de la frustración, la tristeza y la sensación de abandono por parte de Dios no tardan en hacerse presente; si pudiéramos resumir todo en una sola frase sería: Sufrimos por nuestra falta de fe.

Escuchar que alguien nos diga eso, en momentos difíciles de nuestra vida, más aún si a cada momento musitamos oraciones hilvanadas una después de la otra; hace que realmente sintamos rabia, para con los demás, para con nosotros, para con Dios mismo.

Si, definitivamente estamos sufriendo, y aunque hemos estado rezando no vemos la respuesta de Dios, por lo menos no la que estamos esperando; pero se nos olvida que cada uno de nosotros somos arcilla en las manos de Dios, que hay momentos de nuestras vidas en los que aquello que pedimos coincide con la voluntad de Dios y otros en los que probablemente no podamos hacer nada mas que dejarnos guiar por su mano  hasta donde su voluntad nos lleve.

Ningún camino es completamente ausente de sufrimiento y ningún camino esta ausente de alegrías; lo que sucede con frecuencia es que oscilamos entre los dos extremos.
No es raro que nos convirtamos en presos de la desesperación cuando nuestras oraciones no tienen la respuesta esperada y es probablemente esa desesperación la que no nos permite escuchar lo que Dios nos esta diciendo, a veces solo debemos esperar y estar muy atentos para que esos momentos en los que el alma parece haberse adentrado en la oscuridad terminen por dar paso a la luz.

Solo somos arcilla en las manos del Señor, a veces jugamos a ser dueños de nuestro destino y éste esta depositado en las manos de Dios, poder aceptar esto en nuestras vidas podría significar la diferencia entre un espíritu sano de otro que esta enfermo, pues la constante "lucha" es lo que nos lleva a contaminar nuestro espíritu con rencor, con reproches, con tristeza, con frustración al punto de hacernos sentir lo seres humanos más inútiles, incapaces de controlarlo todo.

Si, evidentemente nunca podremos controlar lo que pase cada día, pero sí que podemos controlar lo que pasa con nosotros, la forma en la que enfrentamos aquello que desconocemos y la manera en que reconocemos que hay momentos en los que lo único que podemos hacer en sentarnos y dejar que Dios moldee nuestros espíritus de tal forma que podamos salir de cada situación adversa completamente sanos.

¿Podemos hacer algo?, si que podemos; aunque muchas veces esto signifique que no podemos cambiar nada, tal vez lo único que podemos hacer es dejarnos llevar por la marea alta durante la tormenta, pero invariablemente no vamos solos, pues Dios va junto a nosotros. Que podamos ver que esto es así, dependerá únicamente de la calma y la paz que tenemos como fruto de la aceptación de su voluntad y la seguridad de que será él mismo quien remedie toda situación pues solo somos arcilla en las manos de Dios.

Que este mes sea tan dichoso como sea posible!!!. Hasta la próxima.