Creo que nunca nos cansaremos de hacer planes a futuro a pesar de saber con exactitud que ese futuro es completamente incierto y que la mayor parte del tiempo, los planes que se hicieron fueron inútiles llegados a su tiempo, pues las circunstancias cambiaron por completo. Seguir con ellos requeriría hacer mas de un cambio. Y a pesar de saber esto, seguimos preparándonos, planificado o construyendo para un tiempo que desconocemos del todo, pero que de cualquier forma esperamos.
Creo que esperamos ese tiempo, porque en el fondo de nosotros sabemos que hay más vida aguardando allí y lo hacemos por ese susurro divino que nos prepara para llegar ahí, entonces ¿por qué no lo esperamos con todas nuestras ansias?
Tras realizar una simple consulta, entre algunas personas, la mayoría de ellas afirmo esperar ese futuro con una franca actitud de derrotismo y lo hacen basados en la experiencia de un mal pasado y un no muy afortunado presente.
Este escenario es interesante pues la sensación de derrotismo abarcaba todas las áreas ( amor, familia, trabajo, etc). Simplemente no se puede esperar un futuro prometedor cuando la experiencia de la vida no ha sido del todo agradable, si a ello sumamos la culpa que cargamos por los errores que cometimos que "nos llevaron a nuestra situación actual" o a la tristeza por las despedidas que tuvimos que afrontar. Un simple razonamiento nos llevaría a esperar un futuro poco promisorio. ¿Dónde esta la falla?
La clave esta en la ESPERA; ¿cómo podemos recibir un buen tiempo si esperamos lo peor de él? Una vez más, somos nosotros los que realmente vamos creando nuestro futuro. Seguro en algún momento te dijeron que son las decisiones de hoy las que construyen la realidad del mañana, a ello yo le añadiría que es la expectativa que tienes de él lo que añade el color al mismo. Citando a Vargas Vila: "todo depende del color del cristal con que se mira" y el tema aqui es, que hemos empañado ese cristal, todo lo que hemos podido.
Hace algunos días, comente con una amistad, la gratitud que guardo en mi corazón por cada defecto físico que tengo, ¿te parece rara esta afirmación? bien es un deber corregir todo aquello que descansa en tu mundo interior y que te aleja de la felicidad y quizá sea innecesario pero quiero recalcar: MUNDO INTERIOR.
En un mundo que se desarrolla completamente en el exterior, tener una apariencia "aceptable" no es una elección, es una necesidad, irónicamente es un mundo lleno de personas insatisfechas consigo mismas.
Uno no puede ir al supermercado y comprar una medida de felicidad, porque la felicidad es algo que se busca e irradia de adentro, son los ojos del alma los que nos conducen a ella, es la voz de nuestro interior, a la que procuramos ignorar todos los días, la que nos conduce a esa ansiada felicidad. Por tanto benditos sean esos defectos físicos que te conducirán a las personas que te valoren por lo que eres y no por como te ves, aplica lo mismo al tener.
Es esa mirada interior la que te hace ver y valorar tus bendiciones presentes, como lo hiciste en el pasado, porque todo tiempo las ha tenido, y requiere de una práctica constante saberlas encontrar. Tú no tuviste ni tienes malos tiempos, por tanto bendice tu futuro, no esperes nada malo de el, porque nuevas bendiciones te aguardan allí.
No tuviste malos tiempos, solo no supiste como ver lo bueno que cada tiempo de tu vida, trajo consigo. Quizá esto se deba a que dejaste que tu espíritu se manche con cada ser de oscuridad que hallaste en tu camino.
Atrae la luz hacia tí, porque tu naturaleza es luz; tu tarea es llevar luz a donde vas, mas no así, recibir oscuridad.

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